Ciencia01 Sep 2026 | 23:45 hEstudio revela cómo una de las primeras ‘ciudades’ de la historia sobrevivió 1.000 años a la sequía: su estrategia acabó fallando

A medida que los habitantes buscaban nuevas tierras, la comunidad enfrentó una "trampa de rigidez" que hizo insostenible su modelo de vida.

Çatalhöyük, un antiguo asentamiento en Turquía, revela cómo miles de habitantes cohabitaron sin calles hace 9.000 años. Su diseño arquitectónico mostró la transición hacia núcleos sedentarios. | Foto: CatalhoyukFoto del autorJennifer ValquiEscucharResumenCompartir

Hace 9.000 años, miles de habitantes coexistieron en Çatalhöyük, un amplio asentamiento ubicado en la llanura de Konya, actual Turquía. La estructura urbana de este lugar carecía de calles, por lo que las viviendas de adobe compartían muros y tenían su acceso principal mediante trampillas en los tejados. Según la Unesco, este diseño arquitectónico constituye un testimonio excepcional sobre la transición histórica de aldeas primitivas a grandes núcleos sedentarios.

La permanencia de esta comunidad durante una fase de extrema aridez superó la mera influencia del clima. Un estudio divulgado en agosto de 2026 por el Journal of Archaeological Method and Theory señala que la gestión de la agricultura, el crecimiento demográfico y la ocupación del territorio resultaron cruciales para asegurar su estabilidad. Sin embargo, esas mismas decisiones socioecológicas generaron tensiones internas que redujeron su capacidad de respuesta a largo plazo.

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¿Cómo resistió una de las primeras ciudades de la historia 1.000 años de sequía, según estudio científico?

Los expertos Neriman Erdem, Bülent Arıkan y Kemal Koçaklı examinaron la trayectoria del montículo oriental de Çatalhöyük entre 9.100 y 8.100 años antes del presente. Mediante un modelo computacional basado en agentes, integraron registros del clima con variables clave: densidad demográfica, cultivos, ganadería y modificación del entorno, de acuerdo con el artículo científico, citado por National Geographic.

Las recreaciones digitales evaluaron diversos modelos de subsistencia y sus impactos a lo largo de un milenio. El esquema más eficaz para sostener a una gran población consistió en la agricultura intensiva. Ante un entorno árido, los habitantes optimizaron el uso de tierras arables para mantener su alimento, aunque esto no significa que la falta de lluvia fuese beneficiosa por sí misma, sino que impulsó una respuesta que funcionó temporalmente.

Esa visión desmiente las teorías que atribuyen el cambio del asentamiento a un único evento ambiental, como el enfriamiento de hace 8.200 años. El hallazgo evidencia que la naturaleza y la acción humana interactuaron de forma constante. En sus orígenes, este poblado se estableció sobre humedales con abundante fauna acuática y campos secos listos para la siembra, según reconstrucciones del Proyecto de Investigación de Çatalhöyük.

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¿Qué factores llevaron al límite este sistema agrícola y qué reveló el estudio?

La intensificación agrícola para sostener a la población exigió la apertura de múltiples parcelas. Al perder productividad un terreno, las familias se trasladaban a nuevas áreas, lo que fragmentó el campo y elevó los costos organizativos. Este patrón de respuesta frente a la variabilidad climática dejó un impacto ambiental acumulativo.

Con el tiempo, la comunidad cayó en una “trampa de rigidez”: mantenía su capacidad de generar alimentos, pero perdió flexibilidad operativa. Los autores destacan que “los éxitos adaptativos de corto plazo crearon límites estructurales en la capacidad del paisaje, hasta volver insostenible el modelo que había favorecido una elevada densidad demográfica”.

La etapa final no respondió a un colapso repentino por sequía, sino a tensiones socioecológicas internas. Los habitantes se dispersaron hacia otros núcleos de la llanura. La Unesco sitúa la ocupación neolítica del sector oriental entre 7.400 y 6.200 a. C., mientras el sector occidental funcionó durante el Calcolítico (6.200-5.200 a. C.). El proceso refleja el traslado y la descentralización de un modelo productivo exhausto.

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