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Hace algunos días, Luis Dyer cumplió un mes al frente del Ministerio de Salud (MINSA). Y en lo que va de su gestión se ha podido comprobar el deteriorado estado del sistema sanitario que, sin duda, no se ha logrado mejorar después que lo ocurrió con la pandemia del coronavirus. En ese sentido, urge que el nuevo titular del MINSA tome medidas inmediatas para resolver este diagnóstico crítico en su sector.

CARETAS entrevistó a Lidia Saccatoma, especialista en inversión de salud, quien señala que en el Perú existen actualmente 8 mil 711 establecimientos de salud bajo la administración del Minsa y los gobiernos regionales. De ese total, 8 mil 529 establecimientos (98%) corresponden al primer nivel de atención, constituyendo la principal puerta de ingreso de la población al sistema de salud y la primera respuesta del Estado frente a las necesidades sanitarias de la ciudadanía. Por ello, consideró que la reestructuración y modernización de esta red debe ser una de las primeras prioridades del ministro Dyer.

“Según la información oficial del Ministerio de Salud al 2025, el 95% de los establecimientos del Primer Nivel de Atención presenta capacidad instalada inadecuada, lo que equivale a más de 8 mil postas, puestos y centros de salud que no cumplen con los estándares establecidos en la normativa sanitaria vigente en materia de infraestructura, equipamiento, servicios y condiciones operativas. Esta situación limita la capacidad resolutiva del sistema de salud, genera sobrecarga en los hospitales y afecta el acceso oportuno y de calidad de la población a los servicios de salud, especialmente en las zonas rurales y de mayor vulnerabilidad”, sostuvo la especialista.

Para Saccatoma, el Minsa debe priorizar servicios de salud de 12 horas y 24 horas, con personal médico permanente de manera presencial y virtual en las zonas más alejadas. Asimismo, señaló que la ejecución física debe modernizarse adoptando el sistema de infraestructura modular estandarizado desarrollado por el Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS) bajo los lineamientos técnicos aprobado mediante R.M. N° 222-2024-MINSA. Esta estrategia nacional propone el despliegue de cinco Programas Médico Funcionales (PMF) adaptados según el rango de población.

Lidia Saccatoma, especialista en inversión en salud.

De acuerdo a lo explicado, el primer modelo está diseñado para zonas con menos de 2,000 habitantes y tiene un costo referencial de S/ 9.5 millones. Para localidades que albergan entre 2,001 y 6,000 habitantes, la estrategia contempla un segundo prototipo modular con una inversión estimada de S/ 10.8 millones. Asimismo, los ámbitos territoriales que concentran de 6,001 a 12,000 habitantes contarán con módulos cuyo costo referencial se sitúa en S/ 11.6 millones.

Asimismo, refirió que, para las áreas urbanas o rurales de mayor densidad, el plan maneja dos niveles superiores de equipamiento. Los sectores que registran entre 12,001 y 18,000 habitantes dispondrán de una infraestructura modular valorizada en S/ 16.8 millones. Finalmente, para las poblaciones más grandes, de 18,001 a más habitantes, se implementará el prototipo de mayor envergadura, el cual demanda un presupuesto referencial de S/ 18.2 millones.

La gran ventaja de este modelo industrializado radica en la velocidad de despliegue. El proceso completo toma solo 105 días calendario, distribuidos en la fabricación del módulo y preparación del terreno en paralelo (60 días), transporte de estructuras (30 días), montaje en sitio (8 días) y la puesta en funcionamiento final (7 días).

El Minsa tiene el presupuesto para que, al final del gobierno de la presidenta Keiko Fujimori, se entreguen dos mil nuevos establecimientos de salud. Solo en el primer año se debe entregar al menos doscientos establecimientos modernos, innovadores y de alta calidad que están encarpetados en las unidades ejecutoras, lo que se hará posible con cargo a los recursos de la reserva de contingencia. Para el presente año fiscal tenemos más de 4,000 millones de soles”, sostuvo.

Saccatoma también destacó que, mediante la Ley Nº 32394, se ha autorizado excepcionalmente a la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) para formular y ejecutar estos proyectos. Dicha normativa otorga facultades clave a la ANIN para agilizar el saneamiento físico-legal de los terrenos y emplear la ingeniería conceptual para las declaratorias de viabilidad, superando las trabas financieras que antes limitaban a PRONIS.

Del mismo modo, la especialista resaltó la adaptabilidad bioclimática de los módulos, diseñados con soluciones específicas para costa, sierra y selva (como el uso indispensable de pilotes en zonas amazónicas para mitigar inundaciones y humedad).

En otro momento, consideró que el sector salud debería contar con un programa nacional para reactivar hospitales, pero orientado a recuperar y culminar las inversiones en salud paralizadas, priorizando aquellos hospitales con impacto regional y alta capacidad de atención especializada, tales como el Hospital Regional Hipólito Unanue (Tacna), Hospital Regional de Pucallpa (Ucayali), entre otros.

“También es clave que se priorice la asignación presupuestal de los hospitales de alta complejidad, de la zona norte y sur del Perú para su continuidad, como el de alta complejidad de Piura, el hospital docente de Trujillo, el Núñez Butrón de Puno y Goyeneche de Arequipa. Es importante implementar un mecanismo de seguimiento de alto nivel que permita monitorear avances físicos, financieros y cumplimiento de hitos críticos, así como garantizar el financiamiento continuo de los proyectos en ejecución para evitar paralizaciones y ampliaciones de plazo", concluyó.

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