Preparar una taza de café peruano parece sencillo, pero la temperatura del agua, el tamaño de la molienda, la limpieza de la cafetera y hasta la forma de almacenar el producto pueden modificar notablemente el resultado final.

Estos factores cobran especial relevancia en un país donde la cadena cafetalera beneficia a más de 223 mil familias de pequeños productores en 16 regiones, según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI). En mayo de 2026, la entidad también ratificó al Perú como el noveno exportador mundial de café convencional.

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¿Qué temperatura debe tener el agua para preparar café?

Uno de los errores frecuentes es utilizar agua en plena ebullición directamente sobre el café.

Eduardo Triana, gerente de producto para la región andina de Electrolux, señala que una temperatura demasiado elevada puede favorecer una extracción que produzca sabores desagradables o excesivamente amargos.

Como referencia técnica, la Specialty Coffee Association (SCA) establece para la preparación de espresso un rango aproximado de 90,5 °C a 96,1 °C. La temperatura adecuada, sin embargo, puede variar dependiendo del método de preparación.

También es importante considerar la calidad del agua, debido a que su composición influye en la extracción de los componentes del café.

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Usar la misma molienda para cualquier cafetera

Otro punto fundamental es el tamaño de la molienda.

Una molienda demasiado fina puede incrementar la extracción cuando se utiliza en determinados métodos de filtro y producir una bebida más intensa o amarga. En cambio, una molienda excesivamente gruesa puede generar una extracción insuficiente y una taza con menor intensidad.

“Muchas veces se cree que todo es responsabilidad del grano, cuando en realidad el problema suele estar en cómo se usa la cafetera”, explicó Triana.

El especialista recomienda escoger el tamaño de molienda en función del sistema empleado, ya sea espresso, filtrado u otro método.

No limpiar correctamente la cafetera

Los restos de café y los aceites que permanecen en filtros, portafiltros, jarras y otros componentes también pueden afectar las preparaciones posteriores.

Con el paso del tiempo, estos residuos se oxidan y pueden aportar sabores no deseados, incluso cuando se utiliza café recién abierto o de buena calidad.

Por ello, se recomienda retirar los residuos después de cada preparación y seguir las indicaciones de limpieza y descalcificación establecidas por el fabricante de cada cafetera.

Los depósitos desmontables de agua o leche pueden facilitar este mantenimiento en los equipos que cuentan con ellos.

Guardar mal el café acelera la pérdida de aromas

La conservación es otro aspecto que puede influir considerablemente.

Una vez molido, el café pierde sus compuestos aromáticos con mayor rapidez debido al aumento de la superficie expuesta al aire.

La Specialty Coffee Association explica que la pérdida de dióxido de carbono y de compuestos asociados con la frescura se acelera considerablemente después de moler los granos. La exposición al oxígeno y a temperaturas elevadas también favorece el deterioro de aromas y sabores.

Por ello, resulta conveniente conservar el café en un recipiente bien cerrado y alejado de fuentes de calor, humedad y exposición innecesaria al aire.

La proporción entre café y agua también importa

Utilizar demasiado o muy poco café puede provocar resultados distintos a los esperados.

No existe una única proporción válida para todos los sistemas. Como referencia, la Specialty Coffee Association emplea inicialmente alrededor de 55 gramos de café por litro de agua para evaluar cafeteras de filtro, aunque la cantidad se ajusta según molienda, tiempo de contacto y características de la preparación.

En métodos como el espresso, las proporciones son diferentes, por lo que resulta recomendable seguir una receta apropiada para cada sistema en lugar de aplicar una misma medida a cualquier cafetera.

Perú mantiene importancia en el mercado internacional de café

Más allá de la preparación doméstica, el café mantiene un peso relevante en la agricultura y las exportaciones peruanas.

MIDAGRI informó que esta actividad beneficia a más de 223 mil familias de pequeños productores distribuidas en 16 regiones.

Durante 2025, las exportaciones peruanas de café alcanzaron un récord de US$ 1.796 millones. En el primer bimestre de 2026, las ventas de café sin tostar y sin descafeinar sumaron otros US$ 131,3 millones, un crecimiento de 71,9% frente al mismo periodo del año anterior.

El ministerio señala además que la cadena productiva cafetalera genera empleo directo e indirecto para más de dos millones de personas en el país.

El Día del Café Peruano se celebra cada año el cuarto viernes de agosto, fecha destinada a promover el consumo y reconocer el trabajo de productores, tostadores, catadores, baristas y otros integrantes de la cadena cafetalera.

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