“Era un niño común, incluso gordito. No tenía nada extraordinario. Lo único que tenía era un sueño: quería hacer algo realmente grande. Y eso fue lo que me convirtió en un hombre fuerte”.
Battulga Battogtokh, más conocido como Tulga, mira hacia atrás y encuentra en aquel sueño infantil el comienzo de todo. Pero entre ese niño que creció en Mongolia y el hombre que hoy desafía cada noche los límites de su cuerpo hay mucho más que una aspiración. Hay años de entrenamiento, accidentes, miedo, frustraciones y una disciplina que no admite demasiadas treguas.
Actualmente forma parte del elenco de artistas del Gran Circo de Rusia, donde presenta un acto de fuerza y resistencia física. Sobre la pista parece indestructible. Fuera de ella, se encarga rápidamente de desmontar esa imagen.
“No soy el hombre más fuerte del mundo”, aclara. “Cada persona puede ser fuerte de una manera distinta, mental o físicamente. Yo he entrenado músculos específicos para mi espectáculo. Por ejemplo, tengo las piernas muy fuertes y por eso puedo cargar objetos muy pesados. Pero hay personas que tienen los brazos mucho más fuertes que yo”.

Comentarios 1
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta