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La economía circular encuentra una dimensión social en Cusco. La Compañía Minera Antapaccay y Aldeas Infantiles SOS Perú suscribieron un convenio que permitirá convertir residuos reciclables en recursos destinados a fortalecer las acciones de protección y cuidado de niños, niñas y adolescentes.

La iniciativa parte de una idea sencilla: materiales que normalmente terminarían como desechos pueden adquirir un nuevo valor y, al mismo tiempo, contribuir a atender las necesidades de población infantil en situación de vulnerabilidad.

El acuerdo contempla la valorización de materiales reciclables generados por Antapaccay, principalmente cartón y envases de plástico, que serán entregados para su posterior comercialización. Los recursos obtenidos serán destinados a las actividades que desarrolla Aldeas Infantiles SOS Perú en favor de la niñez y las familias que requieren acompañamiento.

Un residuo con nuevo destino

La propuesta combina dos objetivos: reducir el impacto ambiental de los residuos y generar un aporte económico para una organización dedicada a la protección de la infancia.

No es una experiencia aislada. Antapaccay ya ha desarrollado durante varios años este tipo de iniciativas junto con Aldeas Infantiles SOS. En 2022, por ejemplo, la compañía entregó más de 47 toneladas de cartón reciclable y 109 kilogramos de botellas PET, materiales cuya comercialización generó más de S/ 14 mil para beneficio de los niños atendidos por la organización.

En una experiencia anterior, la empresa entregó más de 47 toneladas de cartón y botellas descartables que fueron comercializadas y permitieron recaudar más de S/ 29 mil para el albergue de Aldeas Infantiles SOS Cusco. Los fondos fueron destinados a cubrir necesidades como alimentación, vestimenta, educación, vivienda y limpieza.

Reciclaje con propósito social

El convenio refuerza una línea de trabajo que busca que la gestión de residuos vaya más allá de su disposición final. La valorización de residuos permite recuperar materiales que todavía tienen utilidad y convertirlos en un recurso económico.

Para Aldeas Infantiles SOS Perú, estos aportes se integran a su trabajo con niños, niñas, adolescentes y familias en situación de vulnerabilidad, mientras que para Antapaccay representan una forma de incorporar criterios de responsabilidad ambiental y social a sus operaciones.

La organización ha reconocido anteriormente a Antapaccay por este tipo de iniciativas. En 2023, la compañía fue distinguida en la categoría Empresa del Programa Integral de Reciclaje “Dale la Vuelta”, precisamente por los materiales reciclables entregados durante 2022.

Una alianza que se prolonga

La relación entre ambas instituciones tiene varios años. Antapaccay ya había entregado residuos reciclables a Aldeas Infantiles SOS Cusco en campañas anteriores. En 2021, por ejemplo, fueron más de 20 toneladas de cartón, papel y botellas descartables, cuya venta permitió obtener cerca de S/ 9 mil para apoyar los programas destinados a niños y adolescentes.

La continuidad de estas acciones muestra cómo un mecanismo de gestión ambiental puede convertirse también en una herramienta de apoyo social.

El nuevo convenio plantea precisamente esa conexión: menos residuos y más recursos para la niñez. Una botella o una caja de cartón dejan de ser simplemente materiales descartados cuando ingresan a una cadena de valorización capaz de generar un beneficio concreto.

En Cusco, el reciclaje vuelve así a tener una segunda vida. Esta vez, con un destino que va más allá del cuidado del ambiente: contribuir a que niños, niñas y adolescentes puedan acceder a protección, cuidado y mejores oportunidades.

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