Este descubrimiento proviene de décadas de investigación científica, confirmando que la cumbre de la montaña se elevó tras la colisión de placas tectónicas.
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Jennifer ValquiEscucharResumenCompartirFósiles de antiguos organismos acuáticos yacen incrustados en las rocas de la cima del Everest, a 8.848,86 metros sobre el nivel del mar. Estas evidencias biológicas revelan un pasado marino totalmente opuesto al actual paisaje caracterizado por el frío extremo y la escasez de oxígeno.
Esta historia geológica antecede por cientos de millones de años a la formación del Himalaya. La Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS) y la Sociedad Geológica de América confirman que el origen de tales estratos no responde a un descubrimiento reciente ni a un hallazgo aislado de alpinistas, sino a décadas de investigación científica.

Los escaladores atraviesan las calizas de color gris pálido y marrón claro cerca de la cima, a 8500 m de altitud, donde se observan ciclos de calizas de plataforma y dolomitas perimareales. Foto: Luis Carcavilla/IUGS

¿Por qué hay fósiles marinos del Ordovícico en la cima del Everest?
La cumbre del Everest alberga restos acuáticos debido a la Formación Qomolangma, una capa de roca caliza en la cúspide de la montaña. Durante investigaciones difundidas en la década de 1960, el geólogo suizo Augusto Gansser documentó microrrestos de crinoideos —parientes de las estrellas de mar— cerca de la cima. Posteriormente, según una revisión publicada en el Journal of the Geological Society, diversos análisis petrográficos identificaron fragmentos de trilobites y ostrácodos atrapados en dicho material calcáreo.

Especies clave de conodontos del Grupo Chiatsun, que proporcionan una edad del Ordovícico Medio para la cima del Monte Everest. Foto: IUGS
Esos sedimentos se acumularon durante el Ordovícico Medio dentro de un océano tropical cálido. Al respecto, la IUGS señala que "las rocas más altas del planeta contienen braquiópodos, conodontos y crinoideos pertenecientes a ecosistemas que florecieron durante el Gran Evento de Biodiversificación del Ordovícico". La presencia de dichos organismos evidencia que la materia prima de la cumbre nació bajo la superficie acuática tiempo antes de la elevación del relieve.
El origen temporal del estrato quedó definido en los años 70 gracias al examen de capas equivalentes en zonas accesibles del Tíbet. Una investigación divulgada en el Geological Society of America Bulletin vinculó los depósitos del Qomolangma con muestras ordovícicas ubicadas en Nyalam, a 75 kilómetros de distancia. Asimismo, el estudio reveló una estructura microbiana fosilizada de 60 metros de grosor a escasos 70 metros del punto más elevado, confirmando el ambiente primigenio.

¿Por qué el Everest es la cumbre más alta del mundo y qué secretos esconde su origen?
El origen del Everest se remonta a la violenta colisión entre la placa India y Eurasia hace entre 50 y 55 millones de años. Debido a que ambas masas continentales compartían una densidad similar, el impacto no provocó la subducción total de ninguna. En su lugar, la tremenda fuerza de compresión arrugó y apiló extensos bloques de la litosfera, lo que impulsó los sedimentos marinos antiguos hasta erigir la cordillera del Himalaya, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

El Everest nació hace unos 50 millones de años debido a la colisión de la placa tectónica de la India contra la placa Euroasiática. Foto: Great Tibet Tour
Un hallazgo de 2024 divulgado en Nature Geoscience reveló que el pico todavía experimenta cambios estructurales. La intensa desgastadura generada por la cuenca de los ríos Arun y Kosi removió enormes volúmenes de roca en los últimos 89.000 años. Tras liberarse de ese peso, la corteza terrestre reaccionó mediante un rebote isostático —un fenómeno comparable al ascenso de un barco tras su descarga— que añadió entre 15 y 50 metros a la elevación actual y sostiene un impulso vertical constante de dos milímetros cada año.
Con una altitud oficial de 8.848,86 metros, el gigante asiático aventaja en unos 250 metros a la cumbre contigua en el relieve del Himalaya. "A medida que el sistema fluvial cercano corta más profundamente, la pérdida de material hace que la montaña se eleve aún más", explicó Adam Smith, experto del University College de Londres. Así, la escala de este monumento natural combina el empuje tectónico, el engrosamiento del terreno y la pérdida de masa por desgaste hídrico, en constante pugna contra el deterioro que imponen el hielo, el viento y el agua.
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