Alonso Grimaldo, conocido como 'Grimmy', rompió su silencio en Magaly TV: La Firme para desmentir las versiones que surgieron tras una polémica noche. El joven negó categóricamente la existencia de un romance con Carla Campos-Salazar y aseguró que ambos mantienen una amistad consolidada desde hace años.

“Tenemos mucha confianza”, señaló al referirse a su vínculo con Campos-Salazar, quien en ese entonces estaba comprometida con el comunicador Curwen. “En general nunca ha pasado nada con Carla”, sostuvo Grimaldo, quien explicó que aquella noche compartieron espacio con más personas en un box y que las imágenes generaron especulaciones fuera de contexto.

Sin embargo, el joven reconoció que las fotos mostraban una cercanía que no correspondía al momento. “Es algo que no deberíamos hacer, ella es una persona que estaba en un compromiso”, admitió. Ante la pregunta de Magaly Medina sobre si terminó la noche junto a Carla en un Airbnb, 'Grimmy' negó esa versión y aseguró que fue él quien la llevó hasta su residencia.

“No, de hecho la fui a dejar a su casa. Nos fuimos temprano, 3 o 4, tal cual”, explicó durante la entrevista. Asimismo, rechazó las especulaciones sobre un supuesto beso con Carla, aclarando que no buscaba alimentar la polémica y decidió hablar públicamente para aclarar las versiones que comenzaron a circular después del ampay.

Mientras 'Grimmy' ofreció su versión en televisión, Curwen optó por no entrar en un nuevo intercambio público con Carla ni con Alonso Grimaldo. En Todo Good, el comunicador aseguró que prefiere cerrar el capítulo y dejar que cada persona saque sus propias conclusiones.

“Si ustedes esperan que yo salga a hablar mal de Carla, no lo voy a hacer. Nunca voy a salir a hablar mal de ella”, afirmó. De esta manera, mientras 'Grimmy' aclaró lo ocurrido aquella noche y reconoció que el baile fue inapropiado por las circunstancias, Curwen decidió poner punto final a la polémica sin responder directamente a las declaraciones de ninguno de los dos involucrados en la historia.

El caso resalta cómo un momento de distensión entre amigos puede ser interpretado de manera equivocada por el público y los medios, generando una cadena de reacciones que obligan a las partes a intervenir. Aunque Grimaldo asumió su error al bailar tan cerca de alguien con quien estaba en una relación, insistió en la naturaleza platónica del vínculo. La decisión de Curwen de no responder directamente contrasta con la necesidad sentida por el exnovio de Campos-Salazar de salir a defender su postura ante las cámaras.

Finalmente, ambos actores públicos optaron por caminos distintos: uno buscando la verdad y el otro la paz para cerrar un ciclo mediático que ya había consumido suficiente atención del público.

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