"Hay que ser valientes y humildes para asumir la responsabilidad. Con mucha vergüenza deportiva, hay que poner el pecho". Esta contundente frase del zaguero Horacio Benincasa refleja el complicado momento que atraviesa ADT de Tarma en la Liga 1. El "Vendaval Celeste" está con el agua al cuello tras seis fechas del Torneo Clausura: apenas dos puntos sumados entre dos empates y cuatro derrotas lo colocan en el último lugar, empatado con UTC. La crisis ha encendido alarmas en Tarma; los hinchas exigen cambios en el comando técnico y cuestionan el rendimiento de varios jugadores.

Benincasa no escondió la realidad y asumió la cuota de responsabilidad del plantel. "Es un tema de todos, no estamos haciendo las cosas bien, eso está claro. Es difícil", reconoció el defensor, quien además recordó una acción que pudo cambiar el rumbo de uno de los últimos encuentros: "Tuve el 2-1 y esa jugada termina en 3-0". El panorama contrasta con lo ocurrido en el Apertura. Tras la salida de Pablo Trobbiani, Diego Ripacolli tomó las riendas cuando el equipo estaba en el puesto 16 y logró levantarlo hasta la décima casilla, quedando cerca de los puestos de clasificación internacional. Sin embargo, para el Clausura llegó Francisco Usúcar y los resultados no acompañaron.

El descenso comienza a rondar con mayor fuerza y ahora el "Vendaval" necesita reaccionar antes de que sea demasiado tarde. Su próximo desafío será nada menos que ante Sport Huancayo, este domingo 30 de agosto, en un duelo entre equipos comprometidos en la pelea de la zona baja. En Tarma saben que ya no hay margen para seguir dejando puntos en el camino. El defensor asumió que es difícil, pero la presión del descenso se hace ineludible. La frase "Hay que poner el pecho" resume el desafío inmediato frente a un rival directo por la permanencia. El equipo tarmeño debe demostrar que su espíritu de lucha, forjado bajo otros entrenadores, puede resurgir para evitar una caída histórica. Cada punto ganado cuenta más que nunca en esta etapa crítica del Clausura. La comparación con el éxito previo bajo la dirección de Ripacolli hace aún más doloroso el actual estancamiento. Usúcar deberá encontrar soluciones pronto, pues el margen de error es mínimo. Los aficionados miran con preocupación cada partido, esperando una reacción inmediata para evitar un desenlace lamentable en la tabla final.

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