Durante el evento PERÚ ENERGÍA 2026, la viceministra de Hidrocarburos, Iris Cárdenas Pino, presentó una propuesta del Ministerio de Energía y Minas (
MINEM) para reactivar la exploración en la Amazonía. El foco central es el yacimiento de Candamo, ubicado en la cuenca Madre de Dios, región Puno. Su viabilidad radica en concebirlo como una operación «offshore» adaptada a la selva. Este modelo operativo replicaría los estándares ambientales de Camisea: traslado logístico exclusivo vía helicópteros, política de cero vertimiento de aguas y reinyección total de cortes de perforación. La infraestructura incluiría «ductos verdes» diseñados para mimetizarse con el entorno, reduciendo al mínimo la huella del derecho de vía.
La iniciativa busca frenar la tala y
minería ilegal en la zona. Además, destinaría un porcentaje de la producción al Sernanp para financiar la conservación de las áreas naturales protegidas. Sin embargo, existe una contradicción legal: bajo la legislación vigente,
Candamo está clasificada como zona de protección estricta, categoría que no contempla actividades extractivas.
El comunicado de las organizaciones indica que Perupetro incluyó un área promocional para exploración de hidrocarburos que se superpone con el Parque Nacional Bahuaja Sonene. (Foto: Sernanp)

A pesar de la oposición, el gobierno insiste en que este proyecto podría desarrollarse sin poner en riesgo el ecosistema mediante estas medidas estrictas. La estrategia busca equilibrar la necesidad energética con la conservación ambiental, aunque los desafíos regulatorios son significativos. Se espera que esta propuesta genere un debate profundo sobre el futuro energético del país y su impacto en las reservas naturales más importantes de la Amazonía peruana. El éxito dependerá de cómo se maneje la aplicación práctica de estos estándares en una zona tan sensible como Madre de Dios, donde la presión por recursos minerales e hidrocarburos es constante y los grupos conservacionistas vigilan cada movimiento con atención crítica.

La propuesta del MINEM para explotar gas en Candamo choca de frente con la normativa vigente, ya que el yacimiento se ubica dentro del Parque Nacional Bahuaja Sonene. Específicamente, pertenece a una
zona de protección estricta, categoría de mayor nivel de restricción bajo el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE). Bajo esta clasificación actual,
no contempla el desarrollo de actividades extractivas de ningún tipo. Por ende, ejecutar un proyecto así requeriría una modificación del marco legal actual, un debate que ya se ha planteado en el Congreso a través de iniciativas vinculadas al llamado «Tren Gasífero» de Madre de Dios.
No obstante, el plan oficial busca replicar los estándares ambientales y sociales de Camisea para mitigar impactos negativos. Según detalló la funcionaria, el desarrollo no solo contempla medidas de ingeniería ambiental, sino también un estricto plan de relacionamiento comunitario y monitoreo constante. Para las reservas indígenas, se aplicaría un plan ambiental y antropológico diseñado para salvaguardar a las poblaciones vulnerables; este mismo enfoque se ejecutó exitosamente en Camisea. Además, la intervención formal del Estado representaría una barrera crucial contra el avance de economías ilícitas que actualmente amenazan la zona con tala y minería ilegal.
Para financiar la conservación y garantizar los fondos necesarios para preservar la totalidad de estas áreas naturales, el MINEM propone un mecanismo financiero directo. Así se asegurarían recursos sostenidos: un porcentaje de los ingresos generados por la futura producción de gas en este yacimiento sería transferido directamente al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp). Esta estrategia busca equilibrar la necesidad energética con la protección estricta de la Amazonía, transformando las ganancias del proyecto en una herramienta de defensa territorial frente a actividades ilegales. La combinación de un modelo replicado de Camisea y una transferencia fiscal directa al Sernanp intenta convertir el riesgo legal en una oportunidad para blindar los ecosistemas más sensibles del país.
Durante la inauguración de la XV Conferencia Gas Natural Perú 2026, Cárdenas Pino ratificó el compromiso del sector para avanzar en la masificación de este recurso. La propuesta de explorar nuevas áreas como la cuenca Madre de Dios responde a una política nacional orientada a incrementar las reservas del país. «Nuestro compromiso es seguir contribuyendo al desarrollo sostenible del sector hidrocarburos para promover el crecimiento de la economía, satisfacer las necesidades de la población y lograr su bienestar», destacó la viceministra. Este objetivo busca que esta energía económica llegue a más hogares, comercios, industrias y al sector transporte. La propuesta persigue impulsar un marco legal sostenible que facilite el desarrollo de infraestructura y nuevas concesiones de distribución. Así se permitirá extender la red de gas natural a más regiones para democratizar los beneficios de este recurso nacional. Cabe precisar que, conforme a la normativa de protección ambiental, ningún mecanismo de compensación económica o financiera a favor de la gestión de áreas naturales protegidas puede sustituir ni condicionar el cumplimiento de dicha normativa. Es decir, el ofrecimiento de un porcentaje de la producción destinado a Sernanp no constituye, por sí mismo, un mecanismo legal que habilite el desarrollo de actividades extractivas en una zona de protección estricta.
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