¡VERDADEROS TROMES DE LA CONSTRUCCIÓN! Detrás de una ferretería hay mucho más que cemento, fierro y herramientas. Hay años de sacrificio, familias enteras empujando un mismo sueño y emprendedores que supieron empezar de nuevo cuando las cosas se pusieron difíciles.
En lo que va del 2026, El Trome de la Construcción ha recorrido Lima y provincias para descubrir esas historias y compartirlas en sus páginas, así como en su plataforma digital y redes sociales.
Pero si hablamos de volver a empezar, la historia de Viviana se lleva el premio mayor. Dejó su trabajo como cajera bancaria para emprender, pero la pandemia y la delincuencia la obligaron a cerrar su primera ferretería.
También hay sueños que se construyen de a dos, como el de Alberto y Sonia, una pareja de esposos que abrió su ferretería en un pequeño local, donde ella atendía y hacía las cuentas, y él repartía bolsas de cemento en triciclo.
Aquellos primeros años fueron duros, pero juntos lograron crecer y consolidar su tienda.
Una de esas historias es la de don Nicanor, que antes de convertirse en ferretero vendía zapatos como ambulante.
Hace 35 años cambió de rumbo y, con préstamos y pequeños ahorros, levantó el negocio que le permitió sacar adelante a sus seis hijos y darles una carrera profesional.
Tiempo después, Viviana comprendió que rendirse no era una opción. Reabrió su tienda y hoy sigue expandiéndose gracias a la confianza ganada con buena atención entre sus clientes.
Si las experiencias anteriores hablan de perseverancia, la historia de Estefani demuestra que el esfuerzo se transmite de generación en generación.
A sus 22 años, Estefani estudia Administración mientras trabaja en la ferretería que sus padres construyeron con sacrificio; allí aprendió el oficio desde niña.
Cuatro caminos distintos convergen bajo una misma fórmula: trabajo duro, perseverancia y deseo de progresar. Trome y Progresol reconocen a estos emprendedores que prueban cómo detrás de cada ferretería existe un verdadero Trome de la Construcción.
EN BUSCA DE MÁS TROMES
El talento y la voluntad de avanzar sobran en nuestro país. Por ello, El Trome de la Construcción seguirá investigando a esos ferreteros que iniciaron desde abajo y hoy son ejemplos de constancia.
Nuestra meta es llegar a más rincones del Perú para conocer sus negocios y demostrar cómo, con esfuerzo y empuje, contribuyen al progreso de sus comunidades.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta