MADRID, 25 ago. — Horas después de anunciar el inicio de una ofensiva comercial contra Irán, Washington endurece su postura con un amplio paquete de sanciones dirigido a múltiples entidades, individuos y embarcaciones acusados de facilitar actividades desestabilizadoras del régimen iraní. La nota oficial del Departamento de Estado, firmada por su portavoz Thomas Pigott, deja claro que Estados Unidos ha emprendido acciones contundentes para cortar estos apoyos estratégicos.

Dentro de las conductas sancionadas se incluyen "ataques contra las fuerzas estadounidenses y sus aliados en la región", la adquisición ilícita de armas, intrusiones cibernéticas en infraestructura clave y el tráfico de productos energéticos que financian el terrorismo a nivel global. El objetivo principal es neutralizar a oficiales militares responsables de dirigir ataques contra socios regionales, así como a entidades con sede en Irán encargadas de recopilar inteligencia para dichas operaciones.

También se apunta una red de abastecimiento que suministraba recursos a los programas militares y de misiles del país persa. Un documento paralelo desgrana las sanciones, identificando específicamente al comandante de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi; al jefe de la Fuerza Aeroespacial de ese cuerpo, Hosein Majid Musavi Eftejari; y al mando del cuartel de operaciones Jatam al Anbiya, Alí Abdolahi.

La lista no termina ahí. Entre los sancionados también figuran Amir Hatami, comandante del Ejército iraní, y Rezsa Talaei Nik, portavoz del Ministerio de Defensa. Estas medidas buscan desmantelar la capacidad operativa de Irán al atacar directamente a quienes lideran sus esfuerzos bélicos y logísticos en el conflicto regional.

"También se dirigen contra un grupo cibernético dirigido por el régimen, responsable de extensas intrusiones en la infraestructura crítica estadounidense", agrega la diplomacia estadounidense. En el citado documento, Washington señala específicamente al "Mando Ciber-Electrónico de la Guardia Revolucionaria de Irán". Asimismo, la medida afecta a "un extenso grupo de transportistas y agentes que mueven petróleo iraní, amén de a productos petrolíferos y petroquímicos, a través de Emiratos Árabes Unidos, China, Singapur y Europa para financiar a la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica". Esta organización ha sido designada por Estados Unidos como entidad terrorista, junto con "otros elementos del régimen", según añade la nota oficial.

El anuncio de estas sanciones, que concluye con "un llamamiento a la comunidad internacional para que se una" a Washington "en la tarea de exigir responsabilidades a estos actores", ha llegado horas después del inicio de la ofensiva comercial de la Administración Trump contra Irán. En el marco de esta estrategia, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha amenazado con sanciones a todos los países que mantengan lazos comerciales con el país asiático. El objetivo explícito es alcanzar un aislamiento total de la economía iraní mediante estas restricciones financieras y logísticas.

Leer artículo completo en caretas.pe →