Piura aspira a consolidarse como el segundo gran eje gasífero del Perú, superando a Camisea en relevancia estratégica. Para ello, la región busca vincular una oferta creciente con una demanda que también avanza, asegurando así nuevas inversiones y fortaleciendo la seguridad energética nacional.

Este objetivo fue planteado por José Carlos Guzmán Zegarra, gerente legal de Olympic Perú, durante la XV Conferencia de Gas Natural Perú 2026. El ejecutivo destacó que la región ya forma parte de la solución de seguridad energética del país y posee el potencial necesario para cumplir este rol. "Piura ya es parte de la solución de seguridad energética del Perú y tiene potencial para convertirse en el segundo gran eje gasífero del país", señaló.

La base productiva actual respalda esta ambiciosa expansión. Olympic Perú reporta 145 BCF de reservas probadas de gas natural, una cifra que refleja la magnitud del recurso disponible. La compañía ha incrementado su capacidad operativa significativamente: elevó su producción de 25 millones de pies cúbicos diarios en 2024 a 40 millones en 2025. Para este año, la empresa prevé elevar su producción un 25%, alcanzando los 50 millones de pies cúbicos diarios.

La región cuenta con reservas probadas de gas natural que, acompañadas por nuevas inversiones en infraestructura, podrían ampliar el abastecimiento del norte. Olympic Perú también confirmó que espera elevar su producción este mismo año hasta alcanzar los 50 millones diarios.

Piura busca ganar mayor peso en el mapa energético del país mediante estas estrategias integradas.

Around del 60% del gas natural que consume Piura lo aporta una empresa clave, además de abastecer a más de 90.000 familias con producción local y operar más de 100 kilómetros de ductos propios. A ello se suma una capacidad instalada de generación eléctrica de 50 MW. Sin embargo, el potencial de la región no se limita al consumo domiciliario; una mayor oferta podría atender necesidades críticas en industrias, transporte y generación eléctrica, actividades que exigen un suministro continuo y competitivo.

Pero ese crecimiento ya encuentra límites en parte de la infraestructura disponible. Guzmán Zegarra advirtió sobre las restricciones en la capacidad de transmisión eléctrica, lo cual puede dificultar la atención de una demanda en expansión. En este contexto, el gas natural puede convertirse en una alternativa para acompañar el crecimiento económico regional, pero su aprovechamiento dependerá de que producción e infraestructura avancen a la misma velocidad.

No se trata únicamente de extraer más gas, sino de contar con los ductos, conexiones y proyectos necesarios para llevarlo hasta donde se necesita. "Para que el usuario final pueda acceder a costos similares a los de Lima, es fundamental un trabajo conjunto entre el Estado y el sector privado", sostuvo el gerente legal de Olympic Perú.

La empresa considera que una mayor utilización del gas producido en la propia región también permitiría reducir las brechas de acceso energético entre Lima y otras zonas del país. En la medida en que existan nuevos consumidores y proyectos que utilicen este recurso, las reservas de Piura podrían traducirse en una oferta energética con mayor impacto sobre la economía local. El reto es claro: transformar el gas disponible en un motor real para el desarrollo, asegurando que la infraestructura no se quede atrás frente a las demandas emergentes del mercado.

Nuevas inversiones en gas requieren reglas previsibles

Olympic Perú considera claves tres condiciones para atraer nuevo capital a la exploración hidrocarburífera, actividad que exige plazos largos: predictibilidad, horizonte e incentivos. Guzmán Zegarra explicó que «las reglas deben ser claras, los contratos tener un horizonte acorde con el tiempo de inversión y existir incentivos vinculados a nuevos compromisos». Además, el ejecutivo planteó una mayor rendición de cuentas de los organismos reguladores. Señaló: «Es importante que expliquen con claridad la política regulatoria que buscan impulsar y cómo sus decisiones contribuyen a la seguridad energética y al desarrollo del país».

Piura ya cuenta con reservas, producción y demanda con potencial de crecimiento. Si esa base se acompaña de nuevas inversiones e infraestructura, la región podría ampliar su aporte al abastecimiento del norte y consolidarse como un eje estratégico del gas natural en el Perú. El otro desafío está en atraer esas inversiones necesarias para lograrlo.

Leer artículo completo en larepublica.pe →