Sabores Aranwa es un programa impulsado por Aranwa Hotels Resorts & Spas que activa donaciones al Banco de Alimentos Perú cada vez que el cliente pide ciertos platos. La iniciativa, que cumple su primer año en agosto de 2026, consta de once opciones gastronómicas disponibles en cinco hoteles. De las ventas netas generadas por estos menús, la cadena destina el 5% directamente a la organización encargada de dirigir alimentos hacia comunidades con inseguridad alimentaria.

Entre agosto de 2025 y julio de 2026, según el balance conjunto de ambas entidades, se lograron resultados significativos: más de 30.700 raciones donadas, un impacto directo en más de 3.000 personas y la atención a seis comunidades distintas.

El mecanismo se puso en marcha el 20 de agosto de 2025. Para ello, Aranwa seleccionó sus platos más vendidos y representativos, invitando a chefs externos para que colaboraran con los ejecutivos de cocina. Jorge Arangüena Cerdán, jefe de marketing corporativo, detalló la estructura: existen once platos en total distribuidos por los cinco hoteles, siendo tres opciones solidarias por cada establecimiento.

"Tenemos un total de 11 platos actualmente en nuestros 5 hoteles. Tenemos 3 platos solidarios en cada uno de nuestros hoteles. Con estos 11 platos nosotros donamos el 5% de las ventas netas al Banco de Alimentos", explicó Arangüena.

Sabores Aranwa opera en los hoteles Paracas, Valle Sagrado, ciudad del Cusco, Vichayito y Valle del Colca. Sin embargo, la experiencia no requiere hospedaje obligatorio; también está abierta a visitantes. Según el ejecutivo, la propuesta invita a todos los comensales de sus restaurantes a probar estas opciones:

"No necesariamente tienes que quedarte en el hotel, pero a todos los comensales de nuestros restaurantes los invitan a probar los platos de Sabores Aranwa".

¿A dónde va el aporte generado por los platos?

Daniela Osorio, gerente general del Banco de Alimentos Perú, detalló que su organización apoya a comunidades en situación de inseguridad alimentaria. Su red se compone principalmente de ollas comunes y comedores populares localizados estratégicamente. En el esquema de Sabores Aranwa, existe una lógica geográfica clara: las donaciones provienen de hoteles y llegan a las comunidades que están próximas a esas operaciones hoteleras. Osorio aclaró este vínculo territorial al precisar: “Son más de 800 mil personas a las que atendemos de manera frecuente. Y las comunidades están principalmente dentro de la zona donde se reciben estas donaciones”.

¿Qué significa una ración de alimento?

Las cifras del programa son contundentes: entre agosto de 2025 y julio de 2026, se reportaron más de 30.700 raciones donadas. Este balance inicial incluye el impacto en más de 3.000 personas, la atención a seis comunidades y la participación de cinco hoteles junto con cuatro chefs invitados. Además, los datos consignan una reducción ambiental significativa: se evitó la emisión de 9,9 toneladas de CO2 gracias al rescate de alimentos. Para entender el alcance real, Osorio definió el concepto central del conteo durante la entrevista: “Una ración puede ser ya sea un desayuno, una media mañana, un almuerzo o una cena. A eso nos referimos con raciones”.

¿Cómo llegan los alimentos a los beneficiarios?

El mecanismo de distribución varía según el origen del producto. Cuando se trata de rescates provenientes directamente de restaurantes u hoteles, la logística cambia drásticamente frente a otros canales tradicionales. Osorio explicó que estos insumos no pueden ser almacenados por largos periodos debido a su naturaleza perecedera y a la urgencia de las poblaciones receptoras. “En realidad, en esos casos, a diferencia de otros canales de donación con los que trabajamos, es un recojo diario donde el producto debe ser consumido de manera inmediata. No se almacena, dada la necesidad también que tienen las poblaciones, digamos, es una garantía, por decirlo así, de que va a ser consumido”. Así, cada plato financiado asegura que la comida llegue directamente al estómago del necesitado sin intermediarios ni tiempos muertos.

Para garantizar que las donaciones lleguen a su destino, la organización realiza visitas constantes para verificar la trazabilidad y capacita a las entidades receptoras. Dependiendo de las necesidades específicas, también pueden proporcionarse coolers, guantes o cofias para una manipulación segura.

Juan Carlos Osorio, director del Banco de Alimentos Perú.

¿Se venden los alimentos? La respuesta es rotunda: no. Según Juan Carlos Osorio, director del Banco de Alimentos Perú, todos los productos entregados son donación gratuita y absoluta.

"Por ahí, todos los productos que nosotros entregamos son absolutamente donados. No hay un cobro por ningún tipo de alimento". La entidad afirma llegar a las 24 regiones del país. En sus 12 años de funcionamiento, el banco ha reportado más de 60 millones de kilos rescatados y una asistencia acumulada superior a los 1,2 millones de personas. De hecho, anualmente atiende unas 300 mil beneficiarios.

¿Cuál es la meta para 2026? La cadena hotelera prevé mantener el programa y elevar el número de raciones generadas por esta alianza estratégica. "Crecimiento en términos de raciones, en términos de donación", señaló Arangüena.

"Esperamos cerrar este año 2026 con más de 43 mil raciones. Luego, continuidad, porque es un compromiso que nosotros hemos asumido con el Banco de Alimentos y con las comunidades donde operamos", concluye la directiva del grupo hotelero.

Leer artículo completo en diariocorreo.pe →