Ante la posible llegada del Fenómeno El Niño, el Ministerio de Salud ha emitido alertas específicas para reforzar el cuidado dermatológico en niños y adultos mayores. La Dra. Lucie Puell Ramírez, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Nacional Cayetano Heredia, advierte que el incremento de temperatura y la humedad generarán mayor sudoración y maceración cutánea. Además, las lluvias y posibles inundaciones exponen a la población a agua contaminada, lodo y otras sustancias irritantes que pueden desencadenar o agravar infecciones y afecciones existentes. «Los niños y los adultos mayores son los grupos más frágiles y dependen en gran medida del cuidado de su entorno familiar», señaló Puell. Por ello, es imperativo educar a padres y cuidadores para reconocer oportunamente los signos de alerta antes de que las condiciones empeoren. En cuanto a patologías específicas, la dermatitis atópica podría agravarse particularmente en niños con piel sensible, ya que el calor y la humedad favorecen episodios de irritación y picazón intensos. Asimismo, se espera un aumento en casos de dermatitis irritativa o de contacto. Esta condición surge por una exposición frecuente al agua, jabones, detergentes, productos de limpieza, lodo y aguas potencialmente contaminadas. La especialista enfatiza que la preparación familiar es clave para mitigar estos riesgos durante este fenómeno climático. Las autoridades sanitarias recomiendan mantener la higiene adecuada sin sobreexponer a la piel a agentes irritantes externos. La combinación de calor extremo, alta humedad relativa y presencia de agua estancada crea un escenario propicio para el desarrollo de problemas dermatológicos en los sectores más vulnerables de la sociedad. Se insta a la población a estar atenta a cualquier cambio en la condición de su propia piel o la de sus seres queridos, consultando siempre ante signos de alarma persistente.
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El contacto frecuente con ciertas sustancias compromete la barrera protectora cutánea, según advierte la especialista del HNCH. Esta fragilidad se acentúa en el calor extremo, que también desencadena la miliaria o “sarpullido”. Ocurre por la obstrucción de los conductos sudoríparos, generando pequeñas lesiones e irritación, un problema común en niños.

Humedad puede favorecer hongos y bacterias. La mezcla de alta temperatura y humedad crea el ambiente ideal para que prosperen microorganismos en zonas con acumulación de sudor. Estas áreas incluyen los pliegues axilares, la ingle y los interdigitales.

Una manifestación directa es el intertrigo, una inflamación en pliegues que puede agravarse por infecciones microbianas. Asimismo, el rascado de lesiones daña aún más la piel, abriendo puertas a bacterias como las responsables de la piodermitis.

“Cuando un niño tiene picazón, se rasca y presenta una piel inflamada, existe mayor posibilidad de que las lesiones se sobreinfecten. Una infección que inicialmente puede estar localizada podría extenderse y comprometer otras zonas del cuerpo”, detalló la experta.

Por ello, identificar las señales de alerta es crucial para evitar complicaciones mayores en este fenómeno climático.

Padres y cuidadores deben vigilar los cambios en la piel, especialmente si los síntomas persisten o empeoran. Según la especialista Puell, señales como picazón persistente, enrojecimiento, lesiones elevadas, presencia de pus, ardor o heridas que se extienden requieren evaluación profesional inmediata. «Ante estos síntomas no debemos esperar a que el cuadro empeore ni recurrir a la automedicación ni al uso de cremas caseras. Una atención oportuna puede evitar que una lesión dermatológica se complique con una infección», indicó. El Ministerio de Salud también aconseja evitar la automedicación y acudir a un establecimiento de salud cuando aparezcan síntomas compatibles con una infección dermatológica o las lesiones vayan deteriorándose. Por su parte, el Hospital Nacional Cayetano Heredia recomienda mantener una higiene adecuada y evitar el uso excesivo de jabones u otros productos capaces de irritar la piel ante lluvias e inundaciones. Ante acumulaciones de agua, la población debe evitar en lo posible el contacto directo con agua estancada o potencialmente contaminada. Si ocurre una exposición accidental, se recomienda reforzar las medidas de higiene y permanecer atento a la aparición de lesiones o signos de infección. La especialista advierte que no es necesario esperar a que la situación sea grave para buscar ayuda médica. Efectos del fenómeno El Niño en la piel

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