Durante la conferencia "Virus Sincicial Respiratorio: Protegiendo al Recién Nacido desde el Control Prenatal", realizada en Lima, representantes de la Sociedad Peruana de Obstetricia y Ginecología (SPOG) y expertos en enfermedades infecciosas analizaron la nueva estrategia nacional. La alerta surgió porque, aunque el Perú inició este año la vacunación contra el VSR para embarazadas de 32 a 36 semanas, los especialistas plantean ampliarla desde la semana 28 y aplicarla durante todo el año. El objetivo es evitar exclusiones por una ventana estacional.
Con 4.713 casos reportados en lo que va del año, es fundamental la prevención. El Minsa incorporó 102.400 dosis para gestantes entre las semanas 32 y 36 de embarazo. La inmunización busca que la madre produzca anticuerpos y los transfiera al bebé durante la gestación, reduciendo así el riesgo de infecciones respiratorias graves en sus primeros meses de vida.
No obstante, el número de dosis no debe interpretarse como un límite absoluto. Durante el encuentro se advirtió que una meta inicial de 102.000 gestantes no puede convertirse en un "techo" de cobertura. El verdadero desafío radica en evitar que una campaña concentrada en determinados meses termine dejando fuera a mujeres que también necesitan inmunizarse, pues la población beneficiaria es considerablemente mayor.
El Ministerio de Salud ya cuenta con la vacuna para proteger a los bebés contra el virus sincicial respiratorio (VSR) antes de que nazcan. Sin embargo, especialistas advierten que el verdadero desafío será evitar que una cobertura limitada y una campaña concentrada terminen dejando fuera a gestantes vulnerables.
La implementación de esta nueva estrategia nacional se discute con urgencia dado el aumento preocupante en las cifras de baja vacunación. Se busca asegurar que miles de gestantes no queden fuera del esquema protector, ya que la prevención temprana es clave para mitigar los impactos de esta infección respiratoria.
Piden vacunar durante todo el año
Hasta la semana epidemiológica 31 de 2026, el virus respiratorio sincitial (VSR) ha registrado 4.713 casos, siendo 4.343 niños los afectados. Esta cifra subraya que la patología sigue siendo una de las principales causas de bronquiolitis y neumonía en los primeros meses de vida, lo que genera altas tasas de hospitalización respiratoria en lactantes pequeños. Ante esta realidad, la doctora Tatiana Ávalos enfatizó: "El virus sigue siendo una de las principales causas de hospitalización respiratoria en lactantes pequeños".
Por ello, la Sociedad Peruana de Ginecología y Obstetricia (SPOG) advierte que miles de gestantes podrían quedar fuera del esquema actual. Actualmente, el Minsa propone administrar una dosis única contra el VSR entre las 32 y 36 semanas de embarazo. Sin embargo, la sociedad médica critica este enfoque estacional y sugiere modificarlo hacia una disponibilidad continua durante todo el año.
La propuesta busca que la protección no dependa del momento en que coincide con una campaña nacional, sino de cuándo llega la mujer a la etapa adecuada de su embarazo. "Vacunar a tiempo" se convierte así en el nuevo reto estratégico para evitar que madres que estén en las semanas indicadas pierdan la oportunidad de inmunizar al recién nacido.
Este problema es especialmente relevante en un país con regiones climáticas y patrones de circulación viral dispares. Una ventana única nacional no responde igual en la costa norte, central, sierra o Amazonía. La SPOG recomienda ampliar el periodo de vacunación materna desde las 28 hasta las 36 semanas. De esta forma, se asegura que la protección llegue independientemente del calendario oficial y garantice una cobertura real frente al VSR.
El Ministerio de Salud (Minsa) ha delineado una estrategia doble para blindar a los menores: vacunación materna y uso del anticuerpo monoclonal en recién nacidos y bebés hasta seis meses cuyas madres no fueron inmunizadas. Para el segundo mecanismo, se adquirieron 79.075 dosis, mientras que la vacuna materna cuenta con las 102.400 iniciales. Sin embargo, los especialistas alertan sobre un obstáculo crítico: la ventana temporal del embarazo puede actuar en contra de la protección.
Las gestantes deben recibir varias vacunas con periodos específicos. En el caso del VSR, la norma actual exige inmunizar entre las semanas 32 y 36. A esto se suma la vacuna Tdap contra tétanos, difteria y tos ferina, también durante el embarazo. El riesgo es que una ventana tan estrecha incremente las oportunidades perdidas si la mujer no acude al establecimiento de salud en el momento exacto.
Por ello, ampliar este rango permitiría identificar y proteger a más mujeres durante sus controles prenatales, evitando depender exclusivamente de campañas concentradas. Como referencia, se presentó la experiencia argentina, que comenzó su programa en 2024 y posteriormente amplió el periodo de vacunación. Ese seguimiento permitió evaluar no solo la cobertura alcanzada, sino también el efecto sobre las hospitalizaciones infantiles.
"Perú tiene hoy la oportunidad de capitalizar las lecciones aprendidas por otros países de la región para acelerar la implementación de la vacunación materna frente al VSR y maximizar su impacto desde las primeras temporadas", dijo el doctor Leonardo Mezzabotta. Su intervención subraya que, aunque los datos actuales son prometedores, es vital asegurar que miles de gestantes no queden fuera del esquema protector.
La clave está en la flexibilidad: si una mujer llega a su control prenatal antes de la semana 32 o después de la 36, el sistema actual podría descartarla. Con un rango extendido, estas situaciones se convertirían en oportunidades de vacunación exitosa. Además, la coordinación entre los programas maternos y neonatales es fundamental para cerrar brechas.
El objetivo final es reducir drásticamente las hospitalizaciones por VSR en lactantes menores de seis meses. Para lograrlo, no basta con tener el insumo; hay que garantizar que cada gestante acceda a la protección adecuada en el momento oportuno, aprovechando los aprendizajes internacionales para construir una barrera más sólida frente al virus respiratorio sincitial.
El reto ahora está en los centros de salud
El Perú ya dio el primer paso con la incorporación de la vacuna contra el VSR al esquema nacional, elevando las dosis disponibles de 18 a 23 y sumando esta estrategia para proteger a los recién nacidos desde la gestación. Ahora deberá demostrar que las dosis llegan a quienes las necesitan y que ninguna madre queda fuera de la estrategia simplemente porque sus semanas de embarazo no coinciden con el calendario de una campaña.
No obstante, la incorporación representa un cambio importante, pero su éxito final depende totalmente de la ejecución en los centros de salud. Los especialistas consideran indispensable garantizar que las vacunas estén disponibles, que el personal conozca el esquema y que las gestantes reciban información clara durante sus controles prenatales.
El doctor Enrique Guevara, del SPOG, agregó: «La implementación es tan importante como la decisión sanitaria. La protección de la población objetivo depende de factores como el acceso oportuno, la disponibilidad en los establecimientos de salud, la capacitación de los profesionales y la sensibilización de las gestantes».
En ese mismo sentido, advirtió el doctor David Campodónico que «El impacto de la estrategia preventiva frente al VSR dependerá de la acción coordinada de profesionales de la salud, establecimientos sanitarios, autoridades y gestantes para asegurar que cada oportunidad de protección se traduzca en una oportunidad aprovechada».
Con esto, el reto final es claro: pasar del papel a la práctica real. La estrategia cuenta con las herramientas necesarias, pero su efectividad dependerá de si los establecimientos sanitarios logran materializar esta cobertura y evitar que miles de gestantes se queden fuera de la vacunación por falta de coordinación o acceso oportuno en el sistema de salud.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta