La congestión nasal suele ser el primer síntoma que nos indica si padecemos un resfriado común o una alergia. Sin embargo, cuando esta obstrucción persiste durante semanas y empieza a afectar negativamente tu sueño, tus actividades cotidianas, el ejercicio físico y hasta tu olfato, la situación cambia drásticamente. En esos casos, ya no basta con esperar a que pase; se hace necesaria una evaluación médica inmediata.

El Dr. Diego Saldaña, especialista en Otorrinolaringología y Rinología de la Clínica Anglo Americana, subraya que el impacto real en tu calidad de vida es el criterio clave para decidir cuándo consultar con un especialista.

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Aunque estas tres condiciones comparten la congestión nasal como síntoma principal, sus características clínicas son muy diferentes. El resfriado común es una infección viral aguda que, además de causar secreción nasal y dolor de garganta, puede acompañarse de malestar general e incluso fiebre. Por otro lado, la rinitis alérgica no es una infección; se desencadena ante la exposición a alérgenos específicos y suele manifestarse con estornudos constantes, picazón intensa, congestión y secreciones nasales transparentes.

En cambio, la sinusitis crónica es una enfermedad inflamatoria de los senos paranasales. Entre sus manifestaciones principales se encuentran la congestión persistente, secreción nasal o goteo hacia la garganta, presión facial y dolor en el rostro, además de alteraciones significativas en el sentido del olfato.

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La duración de los síntomas es uno de los elementos más importantes que los médicos consideran al evaluar una posible sinusitis crónica. Si la congestión y otros síntomas característicos se mantienen durante más de 12 semanas, el especialista recomienda acudir a una consulta para establecer la causa exacta.

La evaluación médica puede complementarse con otros estudios, como una tomografía, dependiendo de las características específicas de cada paciente. Ante este diagnóstico, Saldaña aclara: "La sinusitis crónica es una enfermedad inflamatoria que no se puede curar, pero sí controlar. Por eso, requiere un tratamiento adecuado y seguimiento médico a largo plazo".

Advierten sobre automedicación con descongestionantes

Uno de los errores que pueden cometer las personas con congestión persistente es utilizar por periodos prolongados gotas o sprays nasales descongestionantes sin supervisión profesional. Según el especialista, la utilización de estos productos no debe considerarse equivalente entre sí y dependerá estrictamente de la causa de la obstrucción.

El riesgo principal es el efecto rebote, donde el uso prolongado provoca que la congestión reaparezca o empeore. Asimismo, ciertos descongestionantes pueden asociarse a efectos cardiovasculares graves, como aumento de la presión arterial o alteraciones del ritmo cardíaco.

¿Cómo se trata la sinusitis crónica?

El tratamiento inicial suele consistir en corticoides tópicos nasales y lavados con solución salina, siempre bajo evaluación e indicación de un profesional. Si los síntomas persisten pese a esta intervención y continúan afectando significativamente la calidad de vida, el especialista puede evaluar otras alternativas.

Entre ellas se encuentra la cirugía endoscópica nasosinusal. “El objetivo de la cirugía es mejorar los síntomas y facilitar el control de la enfermedad a largo plazo. Los controles posteriores y la continuidad del tratamiento médico también son fundamentales”, indica Saldaña.

Lavados nasales pueden ayudar con la obstrucción

Aunque los lavados con solución salina contribuyen a retirar secreciones, alérgenos y alivian la sensación de obstrucción nasal, una congestión persistente no debe manejarse únicamente con automedicación.

Sobre todo cuando interfiere con el sueño, el olfato, la actividad física o las actividades habituales. En esos casos, una evaluación médica es indispensable para determinar si los síntomas corresponden a una alergia, una infección, sinusitis crónica u otra causa de obstrucción nasal.

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