Agencia EFE

por Agencia EFE

La actual epidemia avanza más rápido que los esfuerzos de control, según la OMS.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró este lunes que "Podemos controlar el brote de ébola, pero solo mediante una acción intensificada en las comunidades afectadas, liderada por los dirigentes nacionales, provinciales y locales, junto con las propias comunidades, financiada con los recursos necesarios y respaldada por la colaboración comprometida de todos los socios en la RDC y más allá".

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) avanza tras registrar unos 90 casos diarios confirmados durante los cien primeros días desde su declaración, que se cumplieron este domingo y en los que se ha convertido en la segunda más mortífera de la historia.

"En los primeros tres meses se ha registrado un promedio diario de alrededor de 90 casos confirmados", dijo la OMS en un comunicado.

Dicha cifra es "notablemente superior" a la observada en el brote del este congoleño entre 2018 y 2020, que causó 2.299 muertes y 3.481 casos; y al de África occidental entre 2014 y 2016, el peor de la historia y que ocasionó 1.000 muertos y 28.000 contagios.

La actual epidemia ha provocado, hasta el momento, 2.642 muertos y 5.514 casos confirmados en seis provincias congoleñas, y su transmisión, según la OMS, "avanza más rápido que los esfuerzos de control".

A pesar de la severidad del brote, notificado oficialmente el 15 de mayo, existen avances significativos en la respuesta sanitaria. El virus comenzó a circular en el este congoleño en febrero, aunque una investigación publicada en la revista Science a finales de julio situó las primeras infecciones incluso antes, al menos en enero. Este es el brote de crecimiento más rápido desde su declaración respecto a cualquier otro anterior, por lo que Tedros alertó de que tiene potencial para alcanzar las cifras de la epidemia de África occidental.

No obstante, la situación sigue siendo crítica. Las muertes ocurridas fuera de los centros de tratamiento representaron el 60 % de las 260 fallecimientos semanales registrados durante las últimas seis semanas, según la OMS. Dato que "pone de manifiesto" las dificultades persistentes para la detección temprana, la derivación y el acceso al tratamiento. La respuesta al virus también afronta desafíos como la inseguridad, el conflicto del este congoleño, el desplazamiento poblacional, los ataques a centros de salud, la desconfianza de las comunidades y las dificultades de acceso a ciertos territorios.

A pesar de ello, en los últimos tres meses se realizaron importantes esfuerzos para controlar la situación. La capacidad de tratamiento pasó de menos de 10 camas a más de 1.300, y más de 900 centros de salud recibieron apoyo para prevenir y controlar infecciones. Paralelamente, las actividades de participación comunitaria han llegado a más de 2,5 millones de personas. Asimismo, la ampliación de un único centro de análisis a 19 laboratorios con capacidad para procesar más de 3.000 muestras diarias ha fortalecido el diagnóstico en la región.

Leer artículo completo en rpp.pe →