Reno, una ciudad del noroeste nevadense con más de 280.000 habitantes situada en el condado de Washoe, cerca de California y la turística zona del lago Tahoe, se enfrenta a una grave crisis. Las autoridades locales instaron el domingo a los vecinos a evacuar sus hogares debido al incendio Hawk, que avanza impulsado por el viento hacia la urbe.

Hillary Schieve, alcaldesa de Reno, confirmó a CNN cifras alarmantes: unas 42.000 personas ya han abandonado sus casas, mientras que otras 45.000 recibieron la orden de prepararse para irse. El fuego ha destruido viviendas en las cumbres montañosas y causó seis heridos, entre ellos tres miembros de los equipos de emergencia.

En solo 24 horas, el incendio Hawk creció unas 6.087 hectáreas. A la tarde del domingo, las llamas estaban a unos 8 km al noroeste de la ciudad. El jefe de bomberos local, Richard Edwards, pidió estar listos para evacuar de inmediato o incluso antes cuando se indique.

El gobernador Joe Lombardo declaró emergencia en el condado tras reconocer que "el incendio 'se está propagando rápidamente y amenaza viviendas y otras estructuras'". InciWeb, sitio gubernamental estadounidense de seguimiento, señala un "comportamiento extremo" del fuego.

Imágenes publicadas en X por los bomberos locales muestran llamas y enormes columnas de humo en las cumbres cerca de la ciudad. El Diario Correo relata estos hechos sobre el desastre natural que afecta a esta zona de la cordillera Sierra Nevada, recordando que la situación es crítica y la población debe mantenerse alerta ante cualquier indicio del avance del fuego.

Incendios forestales en el oeste de Estados Unidos

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