Buenos Aires, Argentina. Agencia EFE

por Agencia EFE

La natalidad en Argentina cae a mínimos históricos por la crisis económica y la falta de condiciones para la maternidad, según la ONU, y no por la legalización del aborto.

El presidente argentino, Javier Milei, declaró esta semana que la caída demográfica responde a la ley del aborto, pero la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desmintió esa premisa. Según el organismo internacional, el descenso se debe a una crisis económica y la ausencia de condiciones adecuadas para ser padres, no al acceso a la interrupción voluntaria del embarazo.

Milei expuso estas ideas durante su participación en el Council of the Americas, realizado en Buenos Aires este jueves. El mandatario afirmó: "Esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre nos está costando en términos de crecimiento y materia previsional. También en capital humano". Además, señaló que "Argentina no llega a la tasa de crecimiento de población y natalidad que permite la reposición".

Los datos corroboran una tendencia preocupante: la fecundidad bajó hasta 1,2 hijos por mujer, muy lejos del umbral de 2,1 necesario para mantener el tamaño poblacional. Esta cifra refleja un retroceso constante desde 2014, situando en 2024 las tasas en 8,9 nacimientos cada mil habitantes.

A pesar de esta realidad, no existen pruebas que vinculen la reducción demográfica con la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Esta norma se aprobó seis años después de que comenzara el descenso mencionado. Por el contrario, un informe de la ONU aclara: "la principal limitante para no avanzar con la maternidad o la paternidad no es la falta de deseo, sino la ausencia de condiciones materiales básicas para concretar ese proyecto".

Para profundizar en este tema, se realizó una primera encuesta nacional sobre intenciones reproductivas. El estudio fue ejecutado entre enero y febrero de 2026 por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) junto a la consultora Voices!. La investigación contó con la participación de 1.515 personas, abarcando edades desde los 18 hasta los 70 años en todas las regiones del país.

La mayoría de las mujeres quieren ser madres

Mariana Isasi, jefa de Oficina de UNFPA en Argentina, señaló que los resultados muestran una distancia entre los proyectos reproductivos y las condiciones reales para concretarlos. El estudio reveló que un 57 % de las personas de entre 18 y 45 años no ha tenido la cantidad de hijos e hijas que desearía tener si no existieran limitaciones de algún tipo. Entre las razones más expuestas para postergar, limitar o evitar la reproducción figuran no poder ofrecer a un hijo o hija bienestar económico (79%) o una vivienda digna (78 %), así como la falta de tiempo para los cuidados (74 %).

Luci Cavallero, socióloga, investigadora y referente del movimiento feminista Ni Una Menos, dijo a EFE que "las políticas de austeridad del Gobierno han generado un malestar extendido en la sociedad, una crisis de salud mental, y una imposibilidad de previsión y de expectativa con respecto al futuro". Según Cavallero, el Gobierno "hace un relanzamiento de la acusación y la señalización del movimiento feminista como enemigo y como culpable del fracaso económico".

Los datos corresponden a una sociedad con creciente pluriempleo y desempleo, que aumentó 2,1 puntos porcentuales desde que Milei llegó al Gobierno, en diciembre de 2023, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Un estudio realizado en 2023 también por Voices! arroja que el deseo de no ser madres es mayor en las mujeres de nivel socioeconómico bajo (20%), seguido por las de nivel medio (14%) y las de clase alta (8%).

"La baja del embarazo adolescente es una buena noticia"

Lucía Cirmi Obón, becaria doctoral y docente especializada en economía feminista, aseguró a EFE que la afirmación de Milei "no tiene ningún sentido", pero lo que sí es verdad es que los movimientos de mujeres dieron lugar a una mayor soberanía de la planificación familiar. Uno de los principales factores que explican la baja de la natalidad es la caída del embarazo adolescente, "que es una buena noticia", afirmó Cirmi Obón.

El contexto socioeconómico actual, marcado por un aumento del desempleo y la precariedad laboral desde diciembre de 2023, ha exacerbado las barreras para la maternidad. Las encuestas confirman que más de la mitad de los jóvenes adultos en Argentina no han cumplido con sus deseos reproductivos debido a obstáculos materiales. La falta de vivienda digna afecta al 78% de quienes postergan el embarazo, mientras que el 79% cita la incapacidad de garantizar bienestar económico como freno principal. Además, el 74% menciona la escasez de tiempo para los cuidados necesarios.

Desde la perspectiva feminista, se critica directamente al Ejecutivo por intentar deslegitimar las demandas sociales. Cavallero advierte que esta estrategia busca culpar a las mujeres y a su organización política por problemas estructurales de la economía nacional. La realidad es que la planificación familiar ha ganado terreno gracias a décadas de activismo, lo cual contribuye positivamente a reducir los embarazos adolescentes.

No obstante, este descenso en la tasa de natalidad temprana no debe ser interpretado como un fracaso demográfico, sino como una conquista de derechos. La soberanía reproductiva permite que las mujeres elijan cuándo y cómo formar sus familias, priorizando su estabilidad personal antes de asumir responsabilidades parentales. Sin embargo, para que este deseo se convierta en realidad, es imperativo resolver la crisis habitacional y laboral que hoy asfixia a gran parte de la población joven.

La baja natalidad en Argentina es un fenómeno complejo y multicausal. Para Cirmi Obón, la respuesta a esta transición demográfica no debe centrarse en atribuir responsabilidades, sino "ocuparse de hacer políticas públicas para acompañar a la nueva sociedad". El descenso del embarazo adolescente, iniciado en 2014, responde principalmente a la implantación del Plan Enia en 2007. Este programa articuló servicios de salud, educación y protección social, desmantelado luego por el Gobierno de Milei. También contribuyeron políticas como la educación sexual integral, el reparto de anticonceptivos gratuitos y la legalización del aborto. La posibilidad de practicar un aborto seguro y gratuito se sumó apenas a partir de 2020 a las medidas que ya estaban vigentes.

Leer artículo completo en rpp.pe →