Adele Schwartz Benzaken, directora médica global sénior de AIDS Healthcare Foundation (AHF), señaló que “la sífilis tiene cura y, sin embargo, muchas veces no presenta síntomas y pasa inadvertida”. Esta falta de manifestaciones visibles es uno de los principales obstáculos para la detección oportuna en América Latina y el Caribe. Como resultado, una persona puede desconocer su infección por semanas o meses, lo que facilita la transmisión al entorno y retrasa el tratamiento necesario.
El contexto regional es alarmante: las Américas registraron 4,2 millones de nuevos casos de sífilis en 2024. Este número representa un incremento del 15 % respecto a 2022 y concentra alrededor del 90 % de los diagnósticos en toda la región.
Durante la 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026), realizada en Río de Janeiro, la AHF destacó la urgencia de ampliar el acceso a las pruebas y fortalecer estrategias preventivas. La organización enfatizó que es vital integrar los servicios relacionados con infecciones de transmisión sexual (ITS) en la atención primaria.
Para combatir esta enfermedad curable pero silenciosa, Schwartz Benzaken propuso un enfoque integral. Considera necesarias medidas como ampliar la cobertura diagnóstica y potenciar la educación sexual. Estas acciones son cruciales para frenar el avance de la sífilis, especialmente entre poblaciones vulnerables en Perú.
El incremento registrado pone el foco inmediato en la prevención, las pruebas de detección temprana y el tratamiento oportuno. La prioridad absoluta debe ser proteger a los adolescentes, jóvenes y mujeres embarazadas, grupos que enfrentan mayores riesgos ante este desafío de salud pública persistente en la región.
Jóvenes: prevención, preservativo y pruebas de sífilis
En adolescentes y jóvenes, el material proporcionado identifica como factores relevantes las brechas en educación sexual, el bajo uso del preservativo y el acceso tardío a las pruebas. La prevención incluye prácticas sexuales más seguras, entre ellas el uso correcto del preservativo, además del acceso a pruebas cuando exista riesgo de exposición.
El diagnóstico adquiere especial importancia debido a que permite identificar la infección incluso cuando no existen síntomas visibles e iniciar el tratamiento correspondiente.
Sífilis durante el embarazo: ¿cuáles son los riesgos?
La detección durante el embarazo es especialmente importante porque la infección puede transmitirse de la madre al bebé. Según cifras de la OPS correspondientes a 2022 y citadas en el material, cerca de 68.000 bebés nacieron con sífilis en las Américas, mientras que la tasa regional llegó a 4,98 casos por cada 1.000 nacidos vivos.
La información proporcionada señala que esta tasa se encontraba cerca de diez veces por encima de la meta de eliminación establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La importancia de las pruebas durante el embarazo
La OMS estima que la sífilis estuvo relacionada con aproximadamente 355.000 resultados adversos durante el embarazo en 2022, según las cifras incluidas en el material.
Estos riesgos refuerzan la importancia del tamizaje como parte de la atención prenatal, además del acceso al diagnóstico y tratamiento oportunos para las gestantes.
Detectar la infección es vital para iniciar el manejo médico correspondiente y reducir el riesgo de transmisión de la madre al bebé. Sin embargo, Haber recibido tratamiento tampoco evita una nueva infección si la persona vuelve a estar expuesta; por ello, el diagnóstico y el tratamiento deben ser siempre indicados por profesionales de la salud. A nivel global, la situación preocupa. La OMS estimó que aproximadamente 8 millones de personas de entre 15 y 49 años adquirieron sífilis durante 2022, una cifra que supera los 7,1 millones registrados en 2020. De acuerdo con las cifras proporcionadas, también se estima un total de 230.000 muertes relacionadas con la enfermedad en ese mismo año. Ante este avance, AHF presentó durante AIDS 2026 la campaña "La sífilis es cosa seria: tiene cura. Hazte la prueba", dirigida a promover el diagnóstico temprano. La organización señala que realiza más de un millón de pruebas de sífilis al año y ofrece servicios gratuitos de detección y tratamiento en más de 30 países. Desde su perspectiva, la sífilis es una infección bacteriana que puede curarse mediante un tratamiento adecuado. La penicilina benzatínica es el tratamiento de primera línea señalado para esta condición específica. El llamado de los especialistas se concentra en facilitar el acceso a las pruebas, fortalecer la educación sexual e incorporar el diagnóstico de las infecciones de transmisión sexual a los servicios de atención primaria. Es fundamental recordar que, aunque sí existe una cura efectiva, la prevención y la detección precoz siguen siendo pilares esenciales para controlar esta enfermedad en nuestra región. La colaboración entre instituciones y la comunidad es clave para erradicar estos problemas de salud pública que afectan desproporcionadamente a los jóvenes y a las gestantes.Diario Correo
Síguenos en WhatsApp y recibe las noticias al instante
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta