MADRID, 23 Ago. (EUROPA PRESS) - Nadia Beller, expareja del asesor político argentino Fernando Cerimedo, asegura que el intento de asesinato del que fue víctima tenía como objetivo silenciar todo lo que sabía sobre sus relaciones con altos cargos políticos bolivianos y argentinos, comenzando por los respectivos presidentes, Rodrigo Paz y Javier Milei. Nadia Beller expareja de Fernando Cerimedo La abogada y activista, que recibió el alta médica este sábado en la Clínica Las Américas de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde se ha pasado hospitalizada esta semana para recuperarse de los tres disparos que recibió de dos sicarios presuntamente por orden del propio Cerimedo, explicó: "Podía contar todo lo que sabía (...). Era mi pareja, me contaba todo".

Beller manifestó en una entrevista con el diario argentino 'Clarín' antes de reiterar su señalamiento contra Cerimedo por el ataque: "Decido comenzar a hablar porque pretendían silenciarme y si estaba la posibilidad que hable, iban a intentar cerrar su trabajo". Añadió con seguridad que el móvil fue porque ella sabía muchas cosas y las podía contar. En una publicación posterior en redes sociales, planteó si caben dudas de que esto fue un crimen de Estado.

Además denunció que una de las personas que presuntamente participó en el ataque intentó entrar en su habitación de hospital diciendo ser policía. Beller relató los detalles del incidente: "Cuando en el hospital se cuestionó por qué no estaba uniformado, respondió que iba a ir a cambiarse. Después de eso, nunca más volvió a aparecer". Esta declaración surge tras el intento fallido de asesinato ordenado presuntamente por Cerimedo, quien según Beller buscaba ocultar sus vínculos con la cúpula política de Argentina y Bolivia.

Por ello, ha exigido a las autoridades bolivianas que identifiquen a esa persona, expliquen su actuación y respondan por estos hechos. De lo contrario, tendrán la "responsabilidad de lo que sucedió y vaya a sucederme en este caso que denuncio como un crimen de Estado". Beller se ha referido también en la entrevista a las reuniones de Cerimedo con el actual presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. "Se reunía todos los sábados a la tarde con Paz", argumentó. Eso que dicen que estaba alejado no es cierto. Todos los días se iba a las 7.00 y volvía por temprano a las 16.00. Si Rodrigo tenía que dar un mensaje a las 12.00 de la noche, se quedaba en el Palacio grabando el mensaje presidencial. Nunca tuvieron esa distancia que ahora el gobierno pretende hacer creer. La Fiscalía boliviana estima que el móvil del ataque podría haber sido el embarazo de Beller, pero ella ha destacado que desde que le dijo que está embarazada, entre el 10 y el 12 de agosto, Cerimedo la acompañó a una ecografía, abonó los gastos e incluso especuló con el posible nombre del bebé, lo que demostraría su intención de hacerse cargo. "Si fuera varón se llamaría Gabriel Fernando, sus mismos nombres invertidos", ha relatado. Además, Beller ha resaltado el intento de la defensa de Cerimedo de impedir que se admitan como prueba las conversaciones en aplicaciones de mensajería donde habla de "eliminarla" y después del ataque en el que le informan de que "ya la balearon". Obvio, la defensa intentó excluir los chats porque era lo que más lo incriminaba. Estas declaraciones buscan desmontar la narrativa oficial sobre el distanciamiento entre ambos y cuestionar las motivaciones reales detrás del tiroteo ocurrido en territorio boliviano, donde la versión de la exasesora contradice directamente las líneas del gobierno actual para presentar un escenario distinto al que se está construyendo ante la opinión pública. La defensa jurídica ha actuado con rapidez para ocultar evidencias digitales cruciales que podrían determinar el desenlace judicial del caso. El asesor fue detenido el martes 18 de agosto en el aeropuerto principal de Santa Cruz, con un billete con destino a Argentina. Ahora mismo cumple 180 días de prisión provisional en una cárcel de máxima seguridad de la provincia boliviana por intento de feminicidio, todo esto al día siguiente del ataque a tiros contra Beller. Beller se ha referido también a la relación del consultor con el presidente argentino, Javier Milei, y su hermana Karina. Cerimedo le dijo "que era un loco, que estaba mal de la cabeza, que le habían pagado a la novia en campaña (Fátima Florez) y que acostumbraban a pagar gente para que tenga relaciones discretas". Sobre Karina Milei, Cerimedo le dijo que estaba implicada en actos de corrupción. "Y de Karina dijo que era la cabeza de todo", en referencia a los sobornos. El propio Milei ha salido al paso de las acusaciones negando cualquier relación con Cermedo. "Es alguien que no forma parte del espacio y que no tiene vínculo con nosotros de ningún tipo. Nos dejamos de vincular con él en 2023", ha declarado a Radio Mitre. De hecho ha apuntado a la izquierda latinoamericana como responsable del caso. "No descartemos que detrás de esto esté toda la runfla de (Marcela) Pagano, (Franco) Bindi, Evo Morales, el castrochavismo, Lula,... Es parte de todo el mismo entramado", ha planteado. La expareja de Cerimedo denuncia que este tiroteo fue un intento para silenciarla y ocultar los detalles de su supuesta implicación en la gestión del asesor, quien según las versiones del caso tuvo acceso a información sensible sobre la familia presidencial. La situación se complica con la declaración del propio Milei, quien intenta desvincularse totalmente del consultor, calificándolo como un actor externo al círculo político y atribuyendo el conflicto a una conspiración ideológica de la izquierda regional. Mientras tanto, Cerimedo permanece recluido en Bolivia mientras se investigan las conexiones financieras y personales que habrían llevado a este enfrentamiento armado.

DETENIDO UN NUEVO SOSPECHOSO

Mientras se consolidan los arrestos de Cerimedo y un sicario que se entregó, la Fiscalía boliviana ha detenido este sábado a dos nuevos involucrados en el ataque a Beller. Uno es Roger A.C., quien habría facilitado el arma letal; el otro, un hombre colombiano, sería uno de los autores materiales del hecho.

No obstante, el nacional colombiano ha negado su participación en la agresión. "Dicen que yo soy el sicario, pero no sé nada. Me estoy entregando porque yo no sé nada de eso", declaró ante las autoridades, según recoge el diario boliviano 'El Deber'.

Por otro lado, la Fiscalía ha realizado registros en propiedades vinculadas a Cerimedo y se ha incautado de vehículos, dinero en efectivo y documentación que podría ser relevante para esclarecer los hechos. La investigación avanza con múltiples detenidos y pruebas materiales en poder del Estado.

Leer artículo completo en caretas.pe →