Este proyecto de 135 km reducirá gastos logísticos y mejorará la conectividad fronteriza, pero intensificaría problemas ambientales en San Ignacio de Velasco.

Bolivia oficializó los estudios para construir un nuevo corredor terrestre con Brasil a través de la Chiquitania, el bosque seco tropical más extenso de Sudamérica. La obra busca agilizar el comercio transfronterizo y la exportación de productos agropecuarios como la soja; sin embargo, especialistas ambientalistas advierten que esta infraestructura amenaza con acelerar la pérdida de vegetación nativa en la zona.

El proyecto impacta de lleno en San Ignacio de Velasco, municipio cruceño que figura entre las áreas con mayor deforestación del territorio boliviano. Investigadores consultados por Mongabay Latam alertaron que la apertura vial "facilita el ingreso de capitales agroindustriales, la conversión de terrenos forestales y la expansión de monocultivos" en el ecosistema.

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Bolivia y Brasil proyectan un enlace vial de 135 kilómetros que conectará San Ignacio de Velasco y Marfil hasta Vila Bela da Santíssima Trindade, en Mato Grosso. El presidente boliviano, Rodrigo Paz, suscribió el 31 de julio de 2026 el acuerdo para los estudios técnicos de esa infraestructura. La obra busca reemplazar los actuales caminos de tierra que colapsan durante la temporada de lluvias, con el fin de integrar la red del corredor bioceánico.

El Ministerio de Obras Públicas de Bolivia confirmó que el diseño técnico definirá los parámetros de un trayecto orientado a potenciar una zona con "alto potencial productivo, forestal y ganadero". Las autoridades aseguran que este eje reducirá los gastos logísticos, facilitará el transporte hacia mercados internacionales y fortalecerá el comercio regional mediante la mejora sustancial en la conectividad fronteriza.

El acto de firma reunió a autoridades gubernamentales, delegados de Mato Grosso y más de 50 empresarios del sector agronegocio. Entre ellos destacó Eraí Maggi, socio principal de Bom Futuro, quien asistió al evento. Respecto al avance territorial, el diputado estatal Valmir Moretto ratificó que los trabajos del lado brasileño ya iniciaron y expresó su "apoyo total" a una conexión que impulsará la agricultura entre ambas naciones.

¿Por qué el nuevo corredor vial amenaza al bosque seco tropical más grande de Sudamérica?

Un megaproyecto carretero en Bolivia genera alerta por el riesgo de fraccionar zonas aisladas y acelerar la deforestación. El economista ambiental Stasiek Czaplicki sostuvo que el trazado "está diseñado para mover mercancía y abrir el camino a zonas de expansión de la frontera agropecuaria", lo cual intensificará sequías e incendios por cultivos intensivos.

La amenaza afecta a un ecosistema vulnerable: San Ignacio alberga cerca de 3,4 millones de hectáreas del bosque chiquitano (6,2% de la cobertura forestal nacional), pero lidera la pérdida de vegetación. Según la Universidad Católica Boliviana, entre 2017 y 2023 este municipio perdió más de 324.000 hectáreas por labores agrícolas, cifra equivalente al 15% de la tala total del país.

Los perjuicios amenazan a comunidades originarias si la vía conecta con rutas hacia Paraguay. El investigador Miguel Vargas alertó en la entrevista con Mongabay Latam: "El problema mayor está en lo que puede ocurrir después, cuando la carretera facilite el ingreso a nuevas áreas". Bolivia ejecutará los análisis técnicos y ambientales previos a la obra para evaluar financiamiento, trazado final y medidas de protección.

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