Ayer se oficializó lo que muchos esperaban: Julio Velarde seguirá al frente del Banco Central de Reserva tras ser nombrado presidente en 2006 por Alan García. Su permanencia se debe a un buen trabajo, algo que incluso el gobierno de Pedro Castillo intentó cuestionar. Entre los críticos figuraba Guido Bellido, primer premier del exmandatario chotano, quien tenía la valentía de criticar su gestión en ese momento. Sin embargo, la realidad muestra que no hay como el BCR.

Aunque Velarde algún día deberá ceder por edad, es probable que la institución mantenga sus excelentes resultados gracias a la calidad de sus funcionarios y a su independencia institucional. Lo lamentable es que esta sea prácticamente la única entidad estatal de gran nivel. Si lo comparamos con el Congreso, donde proliferan cada tipo de personaje político, nos pondríamos a llorar de depresión.

General en la picota

Mientras tanto, crece el clamor para sacar al general Oscar Arriola de la jefatura de la Policía. Su gestión no ha dado los frutos esperados contra la delincuencia y quedó mal por no haber capturado a Vladimir Cerrón. No obstante, el Gobierno enfrenta un problema: una norma impide remover al comandante antes de dos años de mandato. La única vía sería obligarlo a renunciar. ¿Aceptará?...

Pugnas

Dentro del partido Juntos por el Perú también se registran pugnas internas, especialmente entre el bloque de Roberto Sánchez y el castillista. Así es como Sánchez se enfrenta a Pedro Castillo de formas indirectas, aunque públicamente se muestre como su gran defensor. Una reciente suspensión de la senadora Silvana Robles acusándola de traición fue una movida estratégica para debilitar a los castillistas, dado que ella pertenece a ese bloque.

No les gustó

La elección de Catherin Palomino como presidenta de la Comisión de Justicia en Diputados y su cuñahija, Yenifer Paredes, al frente de Energía y Minas en esa cámara, es una muestra del poder de Castillo que no ha gustado mucho a la otra facción. No por la pobre calidad de las elegidas —que eso es lo último que les preocupa—, sino por cuotas de poder. Ayayay...

Ilegales de fiesta

Hablando de Energía y Minas, los mineros ilegales están felices porque están convencidos de que con Paredes el Reinfo se seguirá prolongando al infinito. Esa tapadera —que para actuar utiliza como excusa a los mineros artesanales e informales que sí quieren empadronarse— permite a los ilegales seguir destruyendo la naturaleza con impunidad y ganar miles de millones de dólares sin pagar un sol al Estado, además de explotar de forma salvaje a los trabajadores que contratan.

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