Luis Rodriguez J.

por Luis Rodriguez J.

RPP llegó al distrito de Coracora, en la provincia de Parinacochas, Ayacucho, región que fue el epicentro de un sismo de magnitud 7.2 registrado ayer. Aunque no hay víctimas mortales, decenas de casas quedaron seriamente afectadas

El sismo de magnitud 7.2 registrado ayer, jueves, en Ayacucho, con epicentro en el distrito de Coracora, ha dejado decenas de casas con severos daños en dicha jurisdicción, y a sus vecinos en zozobra constante ante el temor de que un nuevo evento telúrico traiga abajo sus viviendas.

RPP llegó hasta el referido distrito, ubicado en la provincia de Parinacochas, donde constató que las casas edificadas con adobes, pisos de madera y techos de calamina presentan grietas y rajaduras en las paredes y otros daños severos en la infraestructura. 

"Con un nuevo temblor, se puede caer todo"

Ese es el caso de una vecina de Coracora que, en diálogo con nuestro medio, relató los momentos de desesperación que vivió en medio del sismo, que la sorprendió minutos antes del almuerzo. 

"Ayer, a la 1 de la tarde, ha sido muy desesperante, porque justo estábamos ya hora de almuerzo y nuestros niños estaban en el centro educativo. Entonces, la desesperación era que mi hijo que estaba en la escuela, yo me desesperaba, decía, de repente se cayó el colegio, porque era un movimiento muy fuerte, en olas", recordó.

"Entonces, era una desesperación por salir de acá, de la casa, también, porque no se podía con el movimiento. Las puertas se trancaban y no podíamos abrir", señaló.

Dado el estado en el que se encuentra su vivienda, ella y su hijo tuvieron que pasar la noche en una habitación de la planta baja, cerca de la puerta.

"Nosotros hemos dormido en la primera planta, en un solo cuarto para, si había otra réplica fuerte, poder salir lo más rápido, y cerca a la puerta", destacó. Ante esta situación, la vecina de Coracora pidió ayuda al Gobierno central, dado que persiste el temor de que, ante una nueva réplica, las casas dañadas se vengan abajo.

"Quisiera, por favor, que nos apoyen. Como refaccionar o tumbar y de vuelta levantar, porque se ha desprendido, hay rajaduras. Ha sido una magnitud muy fuerte el sismo, ha sido un terremoto más bien. Gracias a Dios que no hemos pasado a perder vidas", señaló.

"Justamente, ahorita, yo me he acercado a la municipalidad y van a venir a verificar. Hay un montón, hemos hecho cola más de 50 personas ahí que están afectadas con su casa. Son rajaduras que ya nos ponen en peligro. Con un nuevo temblor, un sismo de repente se puede caer todo. Eso era el temor, que se caiga, porque yo veía que las paredes y las puertas sonaban. Yo decía 'ahorita se cae todo'", puntualizó.

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