El monto acumulado hasta julio proviene principalmente del Canon Minero, las Regalías Mineras y el Derecho de Vigencia y Penalidad. Áncash, Arequipa, Apurímac y Cajamarca concentran cerca de la mitad de los recursos distribuidos.
Las transferencias económicas derivadas de la actividad minera superaron los S/13.095 millones en lo corrido del año, según el Ministerio de Energía y Minas (Minem). Esta cifra abarca los ingresos del Canon Minero, las Regalías Mineras y el Derecho de Vigencia y Penalidad. El Canon Minero concentra más de S/9.564 millones del total acumulado hasta julio, lo que representa un incremento de 36,8% respecto a 2025. Esta tendencia se explica por el calendario de distribución: los recursos provenientes del Impuesto a la Renta se transfieren en una sola armada en junio. Por ello, el flujo financiero no sigue una trayectoria mensual uniforme y puede mostrar variaciones importantes a lo largo del año.
La distribución de estos fondos impacta directamente los presupuestos de los gobiernos subnacionales, aunque el monto por territorio depende de las reglas establecidas para cada mecanismo. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) aclara que el Canon Minero es la participación de los gobiernos regionales y locales en los ingresos obtenidos por el Estado a partir de la explotación de recursos minerales.
Canon Minero concentra la mayor parte de los recursos
Las transferencias mineras registradas en 2026 superan los S/13.000 millones, aunque la distribución territorial revela una marcada concentración. Hasta julio, las Regalías Mineras Legales y Contractuales acumularon más de S/3.251 millones, configurando el segundo mayor componente de estos fondos. A ello se suman más de S/279 millones por concepto de Derecho de Vigencia y Penalidad. Según el MEF, este mecanismo corresponde a pagos anuales efectuados por los titulares de concesiones mineras y cuenta con reglas específicas de distribución entre las entidades vinculadas al territorio donde se ubican los derechos mineros.
En el mapa regional, Áncash recibió más de S/2.226 millones, ubicándose en primer lugar entre los departamentos. Le siguieron Arequipa, con más de S/1.488 millones; Apurímac, con más de S/1.446 millones; y Cajamarca, con más de S/1.250 millones. En conjunto, estas cuatro regiones concentran aproximadamente 49% del total de transferencias mineras registradas en 2026, lo que refleja la incidencia que tienen las principales zonas productoras sobre la distribución de recursos vinculados con la explotación minera.
Áncash ya había destacado en los registros sectoriales anteriores por el volumen de recursos provenientes de la actividad minera. A nivel nacional, la cartera reportó que las transferencias generadas por el sector habían alcanzado más de S/4.168 millones al cierre de mayo, considerando Canon Minero, Regalías Mineras y Derecho de Vigencia y Penalidad.
No obstante, el incremento posterior en los montos totales está marcado principalmente por el desembolso correspondiente al Canon Minero, cuyo calendario de transferencia concentra una parte importante de los recursos durante el año. Este factor explica cómo se ha logrado superar la cifra anual de S/13.000 millones a pesar de que las cifras mencionadas hasta julio representan un subconjunto significativo de los pagos totales programados para todo el ejercicio fiscal.
¿A dónde pueden ir estos recursos?
El volumen alcanzado durante 2026 no es un dato aislado, sino que se produce en un contexto de elevada actividad minera. La propia entidad ha señalado en reportes anteriores que la evolución de los precios internacionales de los metales y la continuidad de las operaciones han contribuido a sostener niveles elevados de recaudación y transferencias.
Más allá del monto acumulado, la relevancia radica en su incorporación a los presupuestos de los gobiernos subnacionales. Estos recursos pueden contribuir al financiamiento de proyectos y servicios públicos dentro de las reglas establecidas para cada fuente. Sin embargo, recibir mayores transferencias no significa que todos los municipios o regiones vinculados con la minería obtengan montos equivalentes.
La distribución depende estrictamente de los criterios y porcentajes fijados por la normativa vigente. El MEF establece que el reparto del canon entre gobiernos regionales y locales considera variables como la población, las necesidades básicas insatisfechas y el territorio donde se explota el recurso. En el caso minero, cuando una unidad productiva involucra distintas circunscripciones, la distribución evalúa, entre otros factores, el valor de venta del concentrado correspondiente.
Mientras los entes locales integran estos fondos en sus planes financieros, el siguiente dato a observar será la evolución de las transferencias durante los siguientes meses. Este seguimiento es crucial para analizar especialmente el comportamiento de las regalías y de los pagos asociados a la actividad minera, determinando así qué regiones recibieron más beneficios este año.
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