El Tribunal Popular Intermedio de Shenzhen, en la provincia china de Guangdong, dictó el pasado 20 de agosto de 2026 una sentencia de primera instancia contra Hui Ka Yan y sus empresas.

Hui Ka Yan —conocido como Xu Jiayin en su país—, fundador del gigante inmobiliario China Evergrande Group y uno de los empresarios más ricos de China durante años, enfrenta ahora cadena perpetua. El fallo, emitido por el Tribunal Supremo Popular, incluyó la confiscación total de sus bienes personales y la restitución de ganancias ilícitas obtenidas entre 2016 y 2021.

La justicia también ordenó el retiro de por vida de todos sus derechos políticos. Este castigo es el resultado de un proceso penal que examinó las actividades del multimillonario y de las compañías que controlaba en ese periodo específico.

De acuerdo con los hechos establecidos por el tribunal, durante esos años se produjeron prácticas financieras fraudulentas a gran escala. Estas incluyeron la inflación de activos y el ocultamiento de pasivos mediante operaciones contables diseñadas para engañar al mercado. La investigación abarcó tanto a Hui Ka Yan como a sus grupos empresariales: Evergrande Group y Evergrande Real Estate Group.

A pesar de haber sido uno de los hombres más ricos del país asiático, su legado económico se ha visto truncado por esta decisión judicial histórica. El caso demuestra la determinación del sistema legal chino para perseguir el fraude financiero masivo, incluso cuando involucra a figuras de alto perfil en el sector inmobiliario global.

Tribunal Supremo Popular de China.

Reuters dio a conocer que Hui Ka Yan, fundador del gigante inmobiliario Evergrande, fue condenado a cadena perpetua tras declarar su culpabilidad en abril por ocho delitos financieros. El Tribunal Supremo Popular estableció que el multimillonario era el controlador efectivo de Evergrande Group y administraba operaciones clave, incluyendo empresas vinculadas al sector inmobiliario como Evergrande Real Estate.

Según la sentencia, entre 2016 y 2021, Hui Ka Yan y sus compañías recurrieron a prácticas financieras continuadas para inflar activos y ocultar pasivos. Estas actuaciones incluyeron fraude en la captación de fondos, apropiación indebida de recursos y emisión fraudulenta de valores con una divulgación irregular de información.

El fallo también determina que el grupo utilizó sobornos para obtener el control de instituciones financieras, logrando así conseguir ilegalmente créditos y fondos de seguros destinados al conglomerado. Además, se le imputan delitos por la concesión ilegal de préstamos y el uso indebido de fondos públicos. En total, las acusaciones abarcan desde captación ilegal de depósitos hasta sobornos, consolidando un esquema de corrupción sistémica que llevó a su detención.

Leer artículo completo en larepublica.pe →