Wendy Milla Loo

por Wendy Milla Loo

El sismo de magnitud 7.2 continúa siendo evaluado por las autoridades. Indeci informó que equipos de emergencia se desplazan a las zonas donde se han reportado posibles daños para determinar la magnitud de la afectación.

Un temblor de gran potencia, con epicentro en Coracora (provincia de Parinacochas), sacudió Ayacucho el último jueves, 20 de agosto. Juan Arenas Gálvez, jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) regional, detalló que el movimiento sísmico impactó viviendas, centros de salud y escuelas.

"Un equipo de GIRED (Grupo de Intervención Rápida para Emergencias y Desastres) se dirigió a Negromayo el día de ayer y evaluó la zona donde no encontró afectación, por eso se regresó de nuevo a Puquio. Hoy día se están desplazando hacia Upahuacho, porque tenemos una información de comuneros que hay alguna afectación y también algunas casas que pueden estar destruidas, queremos validar la información", indicó Arenas Gálvez.

Luis Berrios, gerente de Gestión de Riesgos y Desastres del Gobierno Regional de Ayacucho, confirmó que su equipo se dirigirá al distrito de Upahuacho. Allí llevarán colchones, frazadas y carpas para atender a los posibles damnificados.

Sobre el balance preliminar, el funcionario de Indeci reportó ocho viviendas con rajaduras y grietas; asimismo cinco instituciones educativas y 21 centros de salud. Estos últimos siguen operativos pese a los daños estructurales detectados.

Además, se registraron tres personas heridas que fueron atendidas por la Dirección Regional de Salud Lima (Diresa). Arenas Gálvez manifestó que continúan realizando evaluaciones de daños en terreno para precisar el alcance total del desastre. La respuesta institucional busca validar rápidamente las denuncias de comuneros sobre casas destruidas y aseguramiento de la población.

Hernando Tavera, presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), explicó que el sismo de magnitud 7.2 se sintió en múltiples regiones como Apurímac, Cusco, Junín, Ica y Lima. La razón: su epicentro estuvo en Coracora, provincia de Parinacochas (Ayacucho), a una profundidad de 108 kilómetros. «Cuando ocurren a esa profundidad tienen un radio bastante grande de percepción de sacudimiento del suelo», declaró en La Rotativa del Aire. Por ello, ciudadanos de distintas zonas reportaron el movimiento telúrico.

Mientras tanto, la respuesta institucional se materializa con ayuda concreta. «Estamos mandando 20 carpas, 300 frazadas, vamos a mandar víveres, lo que sea necesario», manifestó un funcionario ante los daños registrados tras el temblor. La magnitud del evento no determina por sí sola el impacto final; lo crucial es el nivel de sacudimiento del suelo y la profundidad. Tavera detalló estos aspectos en diálogo con RPP, aclarando que la percepción amplia no es una anomalía, sino consecuencia directa de las características geológicas del foco sísmico.

En paralelo, se espera que los equipos lleguen a tiempo para asistir a las familias afectadas por este movimiento telúrico.

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