Nevadas en Bolivia dejan a más de 26.000 familias sin hogar y miles de animales en riesgo

El occidente boliviano se enfrenta a una severa crisis climática que ha dejado al menos 26.220 familias afectadas y 323 comunidades en emergencia. La región andina de Potosí concentra el mayor impacto, obligando a la Gobernación a declarar la emergencia regional para activar mecanismos de ayuda ante las comunidades aisladas por la nieve.

En Uyuni, municipio clave del salar homónimo y reserva global de litio, los datos son alarmantes: 8.364 familias perjudicadas, 2.350 damnificadas y 750 animales muertos. El frío extremo ha generado afectaciones en 78.755 camélidos, poniendo en riesgo su supervivencia.

Defensa Civil, liderada por el viceministro Roberto Rivero, identificó necesidades urgentes como frazadas, alimentos, insumos veterinarios y forraje. La situación también golpea la economía local; el circuito turístico del salar y la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Abaroa, ubicada a más de 4.200 metros de altitud junto a Chile, quedaron cubiertos por un manto blanco que interrumpió visitas y puso en peligro a los viajeros.

Mientras las autoridades movilizan maquinaria pesada para atender estas zonas críticas, la nieve continua causando daños en cultivos y rutas vitales. La respuesta del Estado busca mitigar el impacto social y ambiental de este fenómeno meteorológico extremo que ha sacudido al país desde hace días.

Las autoridades han pedido a la población respetar las restricciones de circulación y reducir la velocidad en los sectores afectados, tras confirmar que el Gobierno nacional investiga la muerte de una mujer por un árbol caído debido a las nevadas en Oruro. En cuanto al transporte interurbano, las condiciones climáticas obligaron a suspender salidas desde La Paz y El Alto hacia Cochabamba y Santa Cruz. La Terminal Metropolitana de El Alto notificó que la Policía Caminera detectó congelamiento de la capa asfáltica en el sector de Confital, un riesgo para los vehículos. Por ello, solo operan las salidas hacia Oruro y destinos internacionales desde el terminal paceño.

En zonas turísticas también hubo rescates recientes: la semana pasada, policías y bomberos auxiliaron a tres ciudadanos estadounidenses atrapados más de 30 horas en la Laguna Colorada, mientras que el domingo el Ejército retiró a dos franceses en Quetena. El impacto se extiende al ámbito productivo: en Villazón, frontera con Argentina, 85.000 cabezas de ganado están en peligro y 55.000 hectáreas de pastoreo resultaron dañadas. Por su parte, en Atocha se contabilizan 7.433 familias perjudicadas, y Llallagua registró 73 comunidades con problemas por el temporal.

Nevadas en Bolivia afectan a miles de familias

Cochabamba también sintió el impacto del frío extremo. A las 5:30 de este jueves, Tránsito recomendó suspender los viajes hacia Oruro y La Paz debido a la acumulación de nieve y hielo en la plataforma asfáltica. Sin embargo, las salidas hacia Santa Cruz y el sur del país continúan con normalidad.

Nieves en la región de Cocapata, Cochabamba

En lo que respecta a las carreteras nacionales, la Administradora Boliviana de Carreteras confirmó la pérdida de plataforma en el camino de Unduavi a Chulumani, en Sur Yungas, por lo que se cerró la vía. Por su parte, la ruta hacia La Cumbre, un paso montañoso a unos 4.200 metros de altitud, estuvo restringida durante la mañana; aunque por la tarde el tránsito se normalizó con precaución.

Muertes por hipotermia y rescates en rutas

Tras permanecer varias horas atrapada en un bus varado por la nieve, una niña de aproximadamente tres años falleció por presunta hipotermia. El hecho ocurrió en la ruta 41-21, en el sector K'ala Cruz–K'utini, municipio de Cocapata.

Campamento de Suticollo en Cochabamba

El asambleísta departamental Edwin Jiménez llegó al lugar para acompañar al personal del campamento de Suticollo. Los pasajeros del vehículo retenido organizaron una olla común para alimentarse mientras aguardaban el despeje. Personal de Sedcam también quedó atrapado en el sector bajo condiciones críticas.

Las autoridades locales esperan el informe oficial para establecer las circunstancias exactas del deceso, mientras la zona permanece monitoreada por las peligrosas bajas temperaturas registradas en los últimos días.

El paisaje de la cordillera del Tunari amaneció inusualmente cubierto de nieve, un escenario que no solo es visualmente impactante sino que representa una vital aportación para las lagunas y fuentes de agua que alimentan los sistemas locales. Sin embargo, este fenómeno ha tenido un costo humano significativo en Cocapata. Según la concejal Susy Bacilio, cinco regiones y 26 comunidades resultaron perjudicadas, con un reporte preliminar de 945 familias damnificadas. Además, la provincia Ayopaya registra daños en cultivos y en el sector ganadero debido al frío intenso.

A pesar de estas afectaciones, el temporal dejó un efecto positivo decisivo en Cochabamba, donde las represas de Wara Wara y Escalerani aumentaron sus reservas. El gerente general de Semapa, Luis Prudencio, informó que ambos embalses acumulan más de 7 millones de metros cúbicos de agua.

En detalle, Wara Wara alcanzó el 74% de su capacidad, mientras que Escalerani llegó al 68%. Junto con el aporte de la represa de Misicuni, estas reservas permitirían garantizar la provisión de agua potable para el municipio por al menos dos años. "Las nevadas han favorecido nuestros embalses de Wara Wara y Escalerani. En ambos embalses tenemos más de 7 millones de metros cúbicos y esto nos garantiza que la dotación de agua en el municipio de Cochabamba será de manera continua", afirmó el funcionario.

Leer artículo completo en larepublica.pe →