Hay un aspecto de la minería de Perú que no aparece en las estadísticas de producción ni en los reportes de exportaciones: la confianza que se desprende de las comunidades. Este fue uno de los ejes centrales del Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS) 2026, organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas (IIMP).

Tamiko Hasegawa, presidenta del evento, advirtió que si este factor no se considera un activo estratégico, será imposible evitar la postergación de decisiones vitales tanto en inversión pública como privada. Juan Carlos Ortiz, presidente del IIMP, reforzó esa premisa al señalar que viabilizar proyectos en nuestro país exige fortalecer la capacidad de diálogo de manera transversal.

Innovación y valor social compartido

En el sector minero, el territorio es mucho más que el lugar donde se extrae un recurso: es también la plataforma donde se construyen —o se rompen— las relaciones entre empresas, comunidades y autoridades. Mariel Rentería, CEO de Paxion, enlistó tres elementos capaces de propiciar la innovación: empatía para entender a la comunidad, curiosidad para cuestionar lo establecido y colaboración para reforzar todo el ecosistema minero.

Al respecto, Francisca Rivero, gerente general del Sustainable Minerals Institute (SMI-ICE-Chile), propuso pasar de un modelo lineal, de proyecto-impacto-mitigación, a una lógica más bien circular: territorio-colaboración-acción colectiva-retorno al territorio. Argumentó que tradicionalmente priorizamos el proyecto al centro, lo cual hace que en ocasiones olvidemos la importancia de pensar en cómo un territorio se ve impactado por él.

"Tradicionalmente, aquellos que trabajamos en minería sabemos que el proyecto es lo que prioriza nuestras decisiones, es lo que se pone al centro; pero eso hace que, en algunas ocasiones, olvidemos la importancia de pensar en cómo un territorio se ve impactado por un proyecto", señaló Rivero.

Esa transformación en la mirada es la innovación en gestión social. Es decir, más allá de la posibilidad de aplicar tecnología, la innovación se concentra en la forma en que se hacen las cosas para construir un lazo con la población. El crecimiento logrado por quienes conviven con esta actividad económica debe convertirse en bienestar real.

La confianza no surge por arte de magia, sino que es un proceso activo que requiere gestión. Armando Gallegos, rector en la Escuela de Postgrado GĚRENS, sintetizó esta realidad al afirmar: "Confiar es una forma de innovar". Para él, el sector debe dejar atrás prácticas "artesanales" y adoptar una disciplina fundamentada en datos. Gallegos propuso impulsar la inteligencia artificial (IA) y los gemelos digitales para que las decisiones se tomen basándose estrictamente en evidencia sólida.

A su vez, Sonia Maunder, especialista en Minería del Banco Mundial, expuso un pensamiento de "reversa". Este enfoque visualiza primero la solución deseada antes de diseñar la estrategia para alcanzarla. Según insistió, las empresas ya comprenden que la gestión social es un activo estrella dentro del ámbito de la sostenibilidad.

Esperanza Molla, directora de Sostenibilidad y Articulación Minera en el Ministerio de Energía y Minas (Minem), condensó el tema: el fin de la gestión social es brindar herramientas a las comunidades para que busquen su propio desarrollo de manera autónoma. Sin embargo, advirtió sobre un desafío clave: dado lo técnico del sector, es vital "traducir" la información compleja hacia un lenguaje sencillo para todos los actores involucrados.

¿Por qué y para qué innovar? Esperanza Molla habla. (Foto: IIMP)

Una gestión social de precisión

En ese sentido, Rubén Cóndor, secretario ejecutivo de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza (MCLCP), recordó que las prioridades comunitarias no son noticias que se "encuentran", sino que se construyen activamente. Estas se fundan en tres pilares fundamentales: conocimiento del territorio, diálogo significativo y evidencia.

Asimismo, indicó la necesidad urgente de dejar de ver el territorio como un simple lugar donde se instala un proyecto. Por el contrario, debe observarse como un actor pleno con memoria histórica, identidad propia y visión de futuro.

Armando Gallegos en el GESS 2026. (Foto: IIMP)

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