Seis años después de la demolición de un mausoleo en el cementerio Belaúnde, Comas, reaparecen pintadas alusivas a Sendero Luminoso. El hecho ocurrió tras la demolición de una estructura que, según las autoridades, funcionaba como punto de encuentro y apología al terrorismo. En 2018 se ejecutó la medida gracias a una modificación normativa sobre cementerios y exhumación.
Dicho mausoleo alojaba ocho restos de terroristas abatidos durante el motín del penal El Frontón en 1986. Tras su derribo, algunos cuerpos fueron reubicados en nichos dentro del mismo predio. Actualmente permanecen cuatro de ellos en este sector, identificados con nombres como Alfonso Esteban González Toribio, Claudencio Mendoza Reyes, Joel Canahualpa y Segundo Chávez Díaz. Las nuevas inscripciones fueron registradas por un vecino que acudió al lugar para visitar a un familiar sepultado allí.
El ciudadano calificó el hallazgo como una falta de respeto y expresó su malestar al encontrar las pintas en los alrededores de los nichos. De acuerdo con los testimonios recogidos, las imágenes no se encontraban en el lugar hace aproximadamente un mes y habrían sido realizadas recientemente. Las nuevas pintadas fueron detectadas en cuatro nichos donde reposan los restos de integrantes que participaron en el motín mencionado anteriormente.
El caso genera preocupación entre los vecinos de Comas, quienes cuestionan la reaparición de símbolos vinculados a Sendero Luminoso en el mismo espacio tras la demolición del mausoleo. Estos residentes consideran inaceptable que, años después de eliminar un foco presuntamente apologético, vuelvan a emerger inscripciones terroristas en la tumba de sus antiguos combatientes. La intervención de las autoridades es solicitada por parte de la comunidad local ante esta situación recurrente.
Las autoridades deben actuar para evitar la reaparición de estos símbolos en el cementerio. La reaparición de estas pintadas demuestra que el problema no fue totalmente resuelto con la demolición del mausoleo, sino que persiste una presencia simbólica del terrorismo en la zona. Los vecinos exigen claridad sobre cómo se gestionan los restos y qué medidas preventivas se adoptarán para evitar futuras incidencias similares en este cementerio histórico de Comas.
La permanencia de restos humanos en un cementerio no otorga, por sí sola, el derecho a impedir una sepultura. No obstante, las autoridades deben analizar si los nuevos graffiti constituyen apología al terrorismo y aplicar las medidas legales pertinentes.
Durante la gestión del entonces alcalde de Comas, Miguel Saldaña, se ejecutó en 2018 la demolición del antiguo mausoleo. Esta intervención contó con el apoyo del Ministerio Público y se basó en una modificación legal específica que autorizó intervenir este tipo de estructuras.
Ahora, los vecinos solicitan a las autoridades municipales y competentes que intervengan nuevamente para evitar que el lugar vuelva a convertirse en un punto de exaltación o reivindicación de una organización responsable de miles de víctimas durante el periodo de violencia terrorista en el país. Cabe precisar que la presencia de restos no implica, por sí misma, la posibilidad de retirar o impedir una sepultura.
Sin embargo, las autoridades deberán determinar si las nuevas inscripciones constituyen un acto de apología al terrorismo u otra infracción y adoptar las medidas correspondientes.
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