El sector de alojamiento y restaurantes presenta dos realidades distintas al inicio del verano en Perú, según los gremios consultados por Gestión. Mientras que los restaurantes, especialmente los de gastronomía marina, registran una notable recuperación en sus ventas, el sector hotelero enfrenta un panorama de estancamiento.

El sector de alojamiento y restaurantes creció 2.07% entre enero y noviembre del 2025. (Imagen: INEI)

De acuerdo con estimaciones de Phase Consultores, el rubro habría crecido 2.5%% al cierre del año. Cabe indicar que los negocios de hospedaje aún operan por debajo de niveles pre-pandemia, a diferencia de restaurantes que ya lo superaron.

"Lo que podríamos esperar este trimestre es que haya una dinámica bastante positiva como en meses anteriores, e incluso podríamos ver tasas mayores a las que tuvimos en noviembre (4.38%)", comentó Juan Carlos Odar, economista y director de Phase Consultores, a Gestión.

Odar precisó que, siendo actividades no esenciales, el desempeño de los negocios de alojamiento y restaurantes dependen de la evolución de los ingresos. En ese sentido, recordó que la capacidad adquisitiva está en recuperación, pero están sujetos a la incertidumbre electoral. Aunque, esto último, se vería sobre todo a partir del segundo trimestre.

Para el cierre de 2026, el representante de Phase Consultores estimó que el crecimiento del rubro podría llegar a 3%, condicionado al escenario electoral.

Ignacio Mendoza, presidente de la Sociedad de Hoteles del Perú (SHP), advierte que el panorama para el rubro de alojamiento es distinto al de la gastronomía. Aunque no ha empeorado drásticamente respecto al año pasado, tampoco muestra señales claras de mejora. Pese a las importantes inversiones realizadas en nuevos hoteles en la capital, estas no están logrando la rentabilidad esperada por falta de visitantes. Esta caída en el flujo de turistas ha generado que los precios de los hoteles estén más bajos.

La Asociación de Restaurantes Marinos (ARMAP) espera que el verano represente cerca del 60% de su venta anual. (Imagen: Andina)

En contraste, Blanca Chávez, vocera de la Asociación Peruana de Hoteles, Restaurantes y Afines (AHORA), precisó que este año las expectativas son mejores para los restaurantes a pesar de que tradicionalmente en verano no se espera un crecimiento fuerte más allá de las cevicherías. "Está yendo bastante bien", indicó.

Chávez estimó que en estos primeros meses del año se estaría alcanzado un crecimiento de 2% en el rubro de restaurantes, mientras que en invierno el crecimiento podría elevarse hasta un 4%. Las perspectivas son mejores para los cevicheros. Javier Vargas, presidente de la Asociación de Restaurantes Marinos (ARMAP), destacó un considerable crecimiento de la demanda impulsada por el verano.

"Con relación al verano del 2025 (el negocio de cevicherías) está mucho mejor. Se nota una recuperación en las ventas casi de un 20%, o sea, casi estamos llegando a la normalidad del año 2019", resaltó Vargas.

La expectativa para los restaurantes marinos, precisó, es que el verano represente cerca del 60% de su venta anual. Además aclaró que los costos de los platos se han mantenido estables en un promedio de S/ 40, a pesar de la desaparición de insumos como el calamar y la almeja. Mayormente en verano baja la demanda de los restaurantes, excepto el ceviche porque la gente se va al sur, pero aún así estamos bien, según señaló Chávez.

Uno de los principales frenos para el rubro es la ausencia de grandes eventos que, en años anteriores, sostuvieron la ocupación hotelera. En 2024, esto se logró gracias al Foro APEC, mientras que para este año se espera un impulso similar con la Copa Libertadores y los Juegos Bolivarianos. Sin embargo, como señaló Mendoza: «Este año no se repite ninguno de esos eventos. No tenemos ningún evento 'city wide', es decir, ninguno importante que vaya a demandar una gran capacidad hotelera». A esta falta de agenda masiva se suman obstáculos estructurales que afectan al turismo nacional. Entre ellos destacan la carencia de infraestructura crítica, como los accesos al nuevo aeropuerto que operan bajo puentes provisionales, y problemas recurrentes en Machu Picchu por dificultades para el acceso a trenes, buses o boletos. Además, la falta de una política clara de Estado genera un escenario adverso. La situación se agrava con descontento internacional: «Seguimos sumando problemas que nos generan descontento internacional de los turistas y eso no nos permite avanzar». A pesar de este complicado contexto —al cual se suma el ruido de unas elecciones generales—, las inversiones hoteleras no han cesado. Mendoza afirmó que existen nuevos proyectos en marcha y que incluso abrirá un hotel importante en Miraflores en el primer trimestre del año. Guadalupe Gamboa

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.

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