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por Redacción RPP

Tamiko Hasegawa, presidenta del GESS 2026, destacó el potencial del país en minerales como el cobre y el litio, pero enfatizó que la transformación del sector también debe generar oportunidades para jóvenes y mujeres.

Tamiko Hasegawa, presidenta del Encuentro Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad (GESS 2026) explicó que minerales como el cobre y el litio son cada vez más importantes para fabricar baterías, vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento y tecnologías vinculadas a las energías renovables. “La transición energética ha llevado a que minerales como el cobre, el litio y otros sean considerados críticos por su importancia en la economía global baja en carbono”, sostuvo.

Perú tiene una posición privilegiada frente a la creciente demanda mundial de minerales necesarios para la transición energética, ya que el país produce más del 50% de los minerales críticos que el mundo necesita para avanzar hacia una economía baja en carbono, según un estudio del Instituto de Ingenieros de Minas (IIMP). El dato cobra relevancia en un contexto en el que la transición energética está elevando la demanda por estos recursos y convirtiendo a los países productores, como Perú, en piezas importantes de la nueva cadena de suministro mundial.

Pero para la economista, el desafío del Perú no pasa únicamente por extraer más minerales. También implica una mayor participación de jóvenes, diversidad profesional y un enfoque en innovación social. Hasegawa resaltó que la incorporación de tecnología está modificando el perfil de los trabajadores que requiere la minería y, al mismo tiempo, puede ayudar a reducir algunas de las brechas que todavía existen en el sector.

Como ejemplo señaló que Quellaveco incorporó a mujeres a la operación de camiones autónomos, una actividad tradicionalmente asociada a trabajos de operación pesada.

"Es fundamental que los espacios de decisión incluyan la mirada y experiencia de jóvenes de costa, sierra y selva", indicó el experto. En ese sentido, otro punto clave fue la necesidad de contar con profesionales diversos: la minería requerirá cada vez más perfiles especializados que vayan más allá del ingeniero tradicional.

Economistas, abogados, especialistas ambientales y técnicos en sostenibilidad tendrán un rol protagónico frente a los desafíos económicos, sociales y ambientales que se intensifican. Además, un programa de capacitación permitió integrar mujeres en estas labores, logrando niveles cercanos a la paridad laboral.

Incluso, algunas de las participantes avanzaron posteriormente hacia áreas de mayor especialización técnica dentro del sector minero. Esta inclusión demuestra cómo la industria puede evolucionar al incorporar talento diverso y con distintas formaciones académicas para enfrentar un futuro complejo.

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