Cienciano busca sellar su boleto dorado en Nilton Santos ante un Botafogo herido

Esta noche, el Cienciano vive una misión de alto riesgo en el estadio Nilton Santos de Río de Janeiro, con la obligación imperiosa de sentenciar su pase a los cuartos de final de la Copa Sudamericana. A las 7:30 p.m., el "Papá de América" viajará para cerrar una ventaja histórica, pero sabiendo que no basta con ganar: debe convertir esa victoria en un boleto directo ante un gigante herido. Tras recibir una descomunal e inédita goleada por 6-1 en el Inca Garcilaso de la Vega del Cusco, el equipo peruano busca revivir sus viejas épocas de gloria continental, mientras enfrenta a un rival que atraviesa su peor crisis de la temporada.

El ambiente en Río es único: entradas con precios muy por debajo de lo usual y una atmósfera caldeada. Sin embargo, el todopoderoso Botafogo, club acostumbrado a las altas esferas del continente, se encuentra obligado a apelar a una épica desmedida para sobrevivir. La tarea es titánica: deben marcar cinco goles para forzar los penales o seis para clasificar directo, y crucialmente, no pueden recibir ni un solo gol en contra. La histórica humillación sufrida a 3.400 metros de altura detonó una bomba interna que acabó con el despido del director técnico Franclim Carvalho a tan solo 48 horas de la revancha.

La responsabilidad ahora recae en Rodrigo Bellão, actual entrenador del equipo sub 20, quien cargará con un plantel que además suma una nueva derrota en el Brasileirao (1-0 ante Vitória). Por su parte, el Cienciano de Horacio Melgarejo pisa suelo brasileño consciente de que la historia juega a su favor. Tras perderse la ida por suspensión, el ariete ecuatoriano Carlos Garcés regresa al once titular fresco y con hambre de gol. Su presencia complementará el gran momento de Matías Succar, quien anotó un 'hat-trick' en la ida, y las asistencias punzantes de Alejandro Hohberg. El objetivo es claro: hacer vibrar a todo el Perú como lo hicieron en el lejano 2003.

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