Documental Diego Maradona de Asif Kapadia para HBO. Agencia EFE

por Agencia EFE

El juicio por la muerte de Diego Maradona avanza con declaraciones clave sobre responsabilidades médicas.

Este jueves, 20 de agosto, los psiquiatras José Luis Covelli y Enrique Gallego declararán ante el tribunal en Buenos Aires. Son parte de la Junta Médica Interdisciplinaria creada en 2021 para investigar las circunstancias del fallecimiento del exfutbolista argentino Diego Armando Maradona.

Durante su testimonio, los peritos responderán interrogantes cruciales sobre si los fármacos suministrados generaron efectos adversos o complicaciones relacionadas con su cuadro cardiológico. También analizaron la historia clínica y los resultados de la autopsia del deportista, además de tener acceso a toda la investigación previa de la Fiscalía.

En el análisis previo realizado por la Junta, se concluyó que "se debió garantizar al paciente un estricto control médico clínico y bioquímico, que no solo detectara pequeños efectos nocivos que éstos pudieran producir, sino que los previniera". Asimismo, consideraron que haber ingresado a Maradona en un centro de salud especializado en adicciones habría sido la conducta más adecuada ante su situación.

El nefrólogo Hernán Trimarchi, integrante del equipo pericial, aseguró en días anteriores que el futbolista padecía "una falla renal crónica". Por otro lado, el toxicólogo Carlos Damin indicó que la medicación psiquiátrica para tratar la abstinencia al alcohol era adecuada. Sin embargo, señaló que el problema radica en que no había "medicación hipertensiva ni cardiológica en el listado", ni un médico clínico o cardiólogo a cargo.

La audiencia se lleva a cabo en los tribunales de San Isidro, provincia de Buenos Aires, donde se reanuda desde cero el segundo juicio por la muerte del ídolo. Siete profesionales de la salud son acusados actualmente de homicidio simple con dolo eventual por presunta negligencia en su atención domiciliaria.

Varias personas asistieron al reinicio del proceso judicial, que busca determinar si existió responsabilidad médica en el trágico desenlace. Este es un paso fundamental para esclarecer las circunstancias de la muerte y evaluar la gestión sanitaria brindada al ícono del fútbol mundial.

Varias personas durante el reinicio del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, el 14 de abril de 2026, en Buenos Aires (Argentina). Audiencia en los tribunales de San Isidro, en la provincia de Buenos Aires, donde se reanuda desde cero el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, con siete profesionales de la salud acusados de homicidio simple con dolo eventual por presunta negligencia en su atención domiciliaria.

Damin detalló que Diego Armando Maradona consumía al menos siete medicamentos antes de fallecer, advirtiendo que tres podrían haber dejado secuelas críticas. Explicó el riesgo fisiológico: «Muchas de estas medicaciones se metabolizan en el hígado y el paciente tenía una cirrosis, según se supo en la autopsia. Además se eliminan por el riñón, es decir, el paciente tiene que tener buena función renal para saber que esa medicación que le estamos dando se va a poder eliminar», agregó sobre los órganos afectados.

Su muerte ocurrió el 25 de noviembre de 2020 mientras recibía tratamiento domiciliario en una casa de las afueras de Buenos Aires. La causa fue un edema pulmonar producto de una miocardiopatía crónica reagudizada por la insuficiencia cardíaca, según la autopsia oficial.

En este proceso judicial por el delito de homicidio simple con dolo eventual son juzgados varios profesionales. El neurocirujano Leopoldo Luque enfrenta cargos junto a la psiquiatra Agustina Cosachov y al psicólogo Carlos Díaz. También se investigan a la doctora Nancy Forlini, coordinadora de Swiss Medical; el médico Pedro Di Spagna; Mariano Perroni, coordinador de enfermeros; y Ricardo Almirón, enfermero.

Dos psiquiatras que analizaron su muerte declararán en el juicio para esclarecer las circunstancias. El equipo médico acusado enfrenta un escenario delicado donde la carga farmacológica y la salud hepática del jugador son puntos clave de debate durante la investigación judicial sobre su final trágico.

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