Cuatro agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) resultaron heridos tras un ataque con armas de fuego y objetos contundentes. El incidente ocurrió en el caserío Santo Tomás, distrito de San Juan Bautista, región Loreto. La agresión se produjo cuando efectivos de la Región Policial Loreto regresaron al predio “Los Cuatro Ases”, lugar donde un grupo de presuntos invasores había vuelto a ocupar el terreno tras una intervención inicial.

Según lo informado por el Ministerio del Interior (Mininter), la diligencia de recuperación extrajudicial concluyó pacíficamente al principio. No obstante, los ocupantes retornaron al sitio, obligando a que los policías fueran nuevamente para restablecer el orden. Durante esta segunda presencia en el predio, los agentes recibieron impactos de proyectiles y golpes contundentes.

Los afectados son el coronel PNP Juan Carlos Montúfar Lezama; el suboficial superior PNP Carlos Enrique Moscoso Zapata; el suboficial de segunda PNP Jhoel Kennedy Atahualpa Vargas, quien sufrió una lesión en una extremidad; y el suboficial de segunda PNP Franklin Valverde Torres. De los cuatro involucrados, tres sufrieron impactos directos de arma de fuego.

Tres policías heridos fueron trasladados a Lima

Inmediatamente después del ataque, personal de la Defensoría del Policía se acercó al Hospital Regional de Loreto para verificar la atención y brindar acompañamiento a los agentes. Posteriormente, los tres efectivos lesionados por proyectiles fueron trasladados a Lima junto con personal médico. Su objetivo es continuar las evaluaciones y recibir tratamiento especializado en el Hospital Nacional PNP.

El ataque ocurrió en un contexto de tensión derivado de la recuperación del predio “Los Cuatro Ases”, ubicado en el caserío Santo Tomás. Las autoridades aún investigan para esclarecer las agresiones y determinar qué circunstancias llevaron al enfrentamiento.

Como contramedida a los hechos, la intervención policial logró detener a 25 personas presuntamente involucradas. Estos detenidos fueron trasladados a la División de Criminalística de Iquitos, donde se desarrollan las diligencias para establecer sus identidades y determinar el grado de participación que habría tenido cada uno.

Luego de los hechos, la Defensoría del Policía mantiene un seguimiento activo mediante sus equipos en Loreto y Lima. Su labor incluye garantizar la atención médica de los cuatro efectivos heridos y brindar acompañamiento a las familias durante todo el proceso de recuperación.

Por su parte, Máximo Ramírez de la Cruz, director general de la institución, acudió personalmente al establecimiento de salud para conocer directamente el estado de los agentes y verificar las condiciones en que reciben atención.

El Ministerio del Interior informó que este acompañamiento no se limita a los policías; también abarca a sus familiares afectados. La investigación deberá establecer con precisión las responsabilidades que correspondan conforme avance el proceso a cargo de las autoridades competentes, asegurando la justicia para quienes sufrieron la agresión.

El caso permanece bajo escrutinio judicial para esclarecer la magnitud del ataque y proteger los derechos de las víctimas en medio de una situación compleja.

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