El diálogo se configuró como un anticipo para el foro “Avance de la Inteligencia Artificial en Perú”, una iniciativa conjunta entre la Universidad Privada del Norte (UPN) y Gestión, programado para el 3 de septiembre. En esa línea, el ponente abordó el protagonismo de la triple hélice —Estado, empresa y academia— en la masificación tecnológica favorable al país, añadiendo matices específicos sobre la dinámica universitaria.

Aunque “cada uno de estos sectores tiene un rol que jugar en esta interacción”, según Naranjo, el sector académico puede potenciar su labor mediante una educación transversal. Sin embargo, la velocidad del cambio tecnológico supera a menudo la capacidad de coordinación de esa alianza triple. El experto sostuvo: “El reto está en la velocidad del cambio”, que es mayor que la velocidad con la que se adecúan las capacidades de coordinación de esa triple hélice.

Naranjo precisó que el ecosistema técnico asume una doble responsabilidad crítica para impulsar la IA. En sus propias palabras: y al mismo tiempo formar a los profesionales que la impulsarán dentro de las empresas. Esto implica desarrollar no solo los mejores modelos y nuevas aplicaciones, sino también el capital humano necesario.

En esta dirección, la academia ya está modificando sus currículas para que la preparación del talento camine al mismo ritmo que la globalización. La urgencia fue detectada también por ManpowerGroup en su Encuesta de Expectativas de Empleo (tercer trimestre del 2025). Los datos muestran que el 72% de las empresas peruanas planea invertir en procesos de automatización durante los próximos 12 meses.

Si bien “cada uno de estos sectores tiene un rol que jugar en esta interacción”, la comunidad técnica debe actuar con celeridad. La academia ya se encuentra ajustando sus planes de estudio para alinear la preparación del talento con los ritmos de la globalización y las demandas del mercado laboral.

La necesidad de adaptación es innegable frente a un entorno que evoluciona rápidamente, donde la inversión en automatización se ha convertido en una prioridad estratégica para el sector empresarial nacional.

Acerca del factor tiempo que Naranjo toma en cuenta, el World Economic Forum (WEF) ya se ha pronunciado: en su último informe recabó que la IA y la automatización crearán, hacia el 2030, 170 millones de empleos y desplazarán 92 millones de roles a medida que las empresas se adaptan al cambio tecnológico.

A nivel global, el 85% de los empleadores planea priorizar la capacitación de la fuerza laboral. Perú no se puede quedar atrás.

Con el objetivo de afrontarlo, está en el campo de la academia el desafío de instruir a los futuros trabajadores para roles que quizás aún no existan; así como la misión de diseñar mecanismos para que quienes ya se encuentren en el sistema laboral se sincronicen con la transformación digital.

A nivel sectorial, las áreas con mayor demanda de aptitudes tecnológicas son la Tecnología de la Información y Datos (79%), las Ventas y Marketing (75%), las Operaciones y Logística (74%) y la Manufactura y Producción (73%).

¿Qué puntos de encuentro deben tener la academia, la empresa y el Estado? Foto: Pexels

Este panorama confirma que la transformación digital ya no es una proyección, sino una realidad. Al respecto, el vocero de Asbanc recalcó que "el Estado debe regular el uso ético y seguro de la IA para definir las reglas del juego".

El papel de la IA en la data

Aunque la automatización de la atención al cliente, la evaluación de créditos y la detección de fraudes son aplicaciones visibles, Naranjo vinculó el verdadero valor de la IA a la gestión de abundancia de datos. En este sentido, detalló que en el sector financiero, "el uso responsable de estos datos resulta clave para impulsar la inclusión financiera, diseñar productos más adecuados a las necesidades de las personas y promover mejores prácticas de salud financiera en beneficio de todos".

Para él, la mayor eficiencia que aporta esta tecnología conduce a una mayor inclusión y a una valiosa contribución al desarrollo del país. Sumó también el factor tiempo: "En la medida en que la IA permita optimizar procesos, reducir riesgos y elevar la calidad de los resultados, se reducen las posibilidades de errores humanos". Así, mejorar tiempos y precisión, por un lado, y facilitar la innovación y la gestión de riesgos, por otro, son elementos que ayudan a promover el uso de la IA.

¿Qué papel cumple la IA en el manejo de grandes bases de datos? (Foto: Pexels)

Leer artículo completo en gestion.pe →