La tragedia se vivió el domingo 16 de agosto durante la noche, cuando cinco miembros de una familia se encontraban dentro de su vivienda. Ante la ausencia de energía eléctrica, una menor de nueve años tomó una vela y caminó cerca de unos balones de gas que eran comercializados en el inmueble. Poco después se produjo una fuerte explosión que desencadenó un incendio y alcanzó diferentes ambientes de la casa. La emergencia dejó además tres integrantes de la familia fallecidos y los sobrevivientes fueron trasladados al hospital Las Mercedes de Chiclayo, en Lambayeque, donde permanecen internados en el área de quemados. Un padre de 25 años y su hijo de apenas un año permanecen hospitalizados con quemaduras de tercer grado luego de sobrevivir a este desastre ocurrido en su vivienda, ubicada en el caserío Palo Blanco, distrito de San Juan de Licupis, en Cajamarca. Sus familiares solicitan que ambos sean derivados a Lima para continuar su tratamiento en un establecimiento que cuente con especialistas en este tipo de lesiones, debido a la gravedad de su estado. Actualmente, los fallecidos están siendo velados en Cajamarca y serán sepultados pronto. La tragedia ocurrió mientras la familia estaba en casa y fue provocada por una vela cerca de balones de gas. El padre logró rescatar a su hijo antes de que el fuego se propagara. Familiares piden el traslado de ambos a un hospital en Lima para recibir tratamiento especializado. La imagen muestra el momento de la catástrofe, donde se evidencia cómo una simple vela cerca de los cilindros provocó el desastre. El padre logró rescatar a su hijo antes de que las llamas consumieran todo el lugar. Es crucial destacar que la vivienda afectada formaba parte del asentamiento humano mencionado anteriormente. La gravedad de las quemaduras en el pequeño infante y su progenitor hace necesario un centro con mayor capacidad técnica para evitar complicaciones futuras. Mientras tanto, la comunidad local se prepara para despedir a los tres miembros de la familia que no sobrevivieron al accidente. El caso resalta los riesgos inherentes al manejo de combustibles en zonas sin infraestructura adecuada. La falta de electricidad obligó a recurrir a velas, una fuente de ignición peligrosa ante la presencia de gas. Las autoridades sanitarias evalúan las peticiones para un traslado inmediato que garantice la continuidad del tratamiento especializado.

En medio del caos, Jorge Valladolid Tineo logró rescatar a su hijo I. G. V. B., quien dormía cuando comenzó el fuego en la vivienda. Aunque ambos lograron salir con el bebé en brazos, resultaron con graves quemaduras que los dejaron críticos. Victoria Vidarte Dávila, Yuly Bravo Vidarte y la menor D. T. B. fallecieron como consecuencia directa del siniestro. Tras ser auxiliados, los dos sobrevivientes fueron llevados inicialmente al centro de salud de Chongoyape debido a la gravedad de sus lesiones. Posteriormente, en una ambulancia, fueron referidos al hospital Las Mercedes de Chiclayo para recibir atención médica especializada en el área destinada a pacientes con quemaduras.

Familiares piden traslado a Lima

Mientras tanto, los familiares señalaron que, por recomendación médica, buscan trasladar al padre y al menor a un hospital de Lima que pueda atender sus quemaduras de tercer grado y continuar con el tratamiento complejo que requieren. Entre tanto permanecen internados en Chiclayo para estabilizar su condición. Por otro lado, mientras ambos sobrevivientes reciben cuidados intensivos, los restos de las tres víctimas son velados actualmente en Cajamarca. Se espera que sean sepultadas en las próximas horas, cerrando un capítulo trágico que deja a la familia en luto y a la comunidad conmocionada por el accidente industrial.

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