Tras las intensas lluvias que provocaron el desborde de aguas servidas en Lima Sur, la presidenta Keiko Fujimori anunció una reestructuración de Sedapal. Aunque su objetivo es evitar que este tipo de situaciones vuelvan a ocurrir, todavía no se han precisado los cambios concretos que implementará el Gobierno en la empresa estatal.
En este contexto, la exministra de Vivienda Hania Pérez de Cuéllar explicó que durante su gestión se elaboró un plan de reestructuración bajo estándares internacionales y recomendó a la actual administración revisar ese documento. Según indicó, la propuesta no se limitaría a un cambio de funcionarios, sino que debería abordar la manera en que la empresa gestiona sus proyectos y presta los servicios de agua y saneamiento.
Pérez de Cuéllar señaló que el documento elaborado buscaba realizar cambios en los procesos internos de Sedapal, así como mejorar la gestión comercial y la administración de proyectos. No obstante, el proceso no continuó después de su salida del Ejecutivo. Por ello, sugirió evaluar cuáles de sus propuestas podrían ser incorporadas a la nueva reforma.
Finalmente, la exministra apuntó que actualmente existe una división de responsabilidades en los proyectos de agua y saneamiento entre Lima y Callao. Esta falta de claridad es uno de los problemas de gestión que se busca corregir con las medidas anunciadas tras el desastre en Villa El Salvador.
Después del desborde de aguas servidas en Villa El Salvador, que afectó a decenas de familias tras situaciones similares ocurridas anteriormente, Keiko Fujimori calificó el problema como estructural. «Quiero también anunciar que se va a reestructurar Sedapal para que este tipo de problemas no vuelvan a suceder», afirmó la presidenta en medio de las inundaciones en Lima Sur. Bajo esta premisa, la exministra aclaró que su plan elaborado durante su gestión no contemplaba privatizar Sedapal. No obstante, planteó que podría evaluarse un modelo de encargo de gestión a una empresa privada. En este escenario hipotético, el patrimonio y los activos continuarían siendo propiedad del Estado, mientras una compañía privada asumiría la administración y operación de la infraestructura y del servicio. Pérez de Cuéllar remarcó que esta posibilidad tendría que ser evaluada desde los aspectos técnico y político. La propuesta de reestructuración implica dos frentes: por un lado, interviene Sedapal; por otro, una unidad ejecutora del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. A juicio de Fujimori, esta distribución puede generar ineficiencias y es uno de los aspectos que debería ser revisado dentro de una eventual reforma integral. Asimismo, consideró necesario evaluar el sistema tarifario de las empresas prestadoras de servicios de agua y saneamiento para garantizar la sostenibilidad de la prestación del servicio. La medida busca asegurar que los vecinos no vuelvan a sufrir por fallos recurrentes en la gestión hídrica de la capital.Hasta ahora, el Gobierno ha anunciado la reestructuración de Sedapal, pero no ha detallado públicamente el alcance de la reforma, los cambios institucionales que se realizarán, el cronograma ni si se aplicarán medidas sobre la gestión de proyectos, el sistema tarifario o la participación privada.
Hania Pérez de Cuéllar también indicó que Sedapal mantendría dos motobombas de seis pulgadas y seis equipos de hidrojet en Villa El Salvador hasta que se corrija el sistema de la matriz.
Pero la mandataria aclaró que los problemas generados por las lluvias no pueden resolverse únicamente mediante las redes de alcantarillado. Explicó que el agua de lluvia debería contar con sistemas específicos de drenaje pluvial, debido a que estas otras redes tienen otra función y pueden colapsar cuando reciben grandes volúmenes de agua.
Por ello, consideró que una eventual reestructuración de Sedapal debería formar parte de una reforma más amplia de los servicios de agua y saneamiento. Uno de los antecedentes disponibles es el plan elaborado durante su gestión, que podría ser revisado por la actual administración para así evitar nuevos colapsos de sus sistemas.
Por el momento, la discusión se mantiene en torno a qué cambios necesita la empresa para mejorar la gestión del agua y saneamiento en Lima. No obstante, la falta de detalles públicos sobre si habrá ajustes en la gestión institucional o la participación privada genera incertidumbre. La prioridad inmediata sigue siendo asegurar que las infraestructuras críticas operen correctamente ante futuros eventos climáticos extremos.
Esta medida busca garantizar el suministro mientras se evalúan las opciones a largo plazo para modernizar la empresa. El objetivo final es transformar Sedapal en una institución más eficiente, capaz de responder con solvencia a las demandas de la población limeña frente al cambio climático y el crecimiento urbano desordenado.
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