Liao Heng, el principal científico de semiconductores de Huawei Technologies Co., hizo una inusual aparición pública transmitida en China para advertir sobre los inminentes límites físicos que enfrentan los gigantes occidentales de fabricación de chips —entre ellos Nvidia Corp.— en su búsqueda de procesadores más potentes.
Durante una entrevista de cuatro horas a finales de julio, el experto expuso sus puntos de vista sobre el mejor camino a seguir en el diseño de chips y elogió el enfoque novedoso de su empresa, denominado Ley de Escala Tau. Además, abordó algunas de las dificultades que enfrentó Huawei cuando las sanciones estadounidenses la aislaron de los proveedores mundiales de fabricación de chips hace media década.
Liao argumenta que la práctica de décadas de reducir continuamente el tamaño y aumentar la densidad de los circuitos integrados pronto llegará a su límite. Nvidia, la compañía de chips más grande del mundo en la actualidad, está fabricando chips cada vez más grandes con miles de millones de transistores y cantidades crecientes de memoria de alto ancho de banda. Sin embargo, según el científico chino, esta tendencia no puede ser infinita.
"Tiene que haber un límite en la escalabilidad con chips de procesamiento cada vez más grandes y más memoria HBM", dijo Liao. "La industria sigue esforzándose, pero una vez que superen ese límite físico, se producirá una avalancha". Esta postura sugiere que comparte una opinión generalizada de que las fundiciones de chips como Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. e Intel Corp. podrían eventualmente toparse con un muro al intentar reducir cada vez más el tamaño de cada transistor dentro de un chip.
Ambas compañías, junto con Samsung Electronics Co., tienen extensas hojas de ruta que se extienden años hacia el futuro, ayudadas por la indispensable maquinaria de litografía avanzada de ASML Holding NV. Pero Huawei, que tiene prohibido el acceso a esos sistemas debido a las sanciones dirigidas a China y a la propia empresa, ha tenido que pensar de forma más creativa para encontrar un camino alternativo para estar al día. La estrategia alternativa implica dejar atrás la simple miniaturización en favor de arquitecturas escalables masivas.
Este cambio de paradigma es crucial porque, si bien los competidores dependen de una reducción constante de transistores, Huawei opta por aumentar la densidad mediante el uso de múltiples obleas y estructuras tridimensionales. La Ley de Escala Tau propone que, al alcanzar el límite físico de miniaturización, el crecimiento futuro dependerá de la escala del sistema completo más que de la complejidad de un solo transistor.
Mientras los líderes globales luchan contra las barreras físicas de la litografía extrema, Huawei ha transformado sus restricciones en una ventaja competitiva. Al no poder acceder a herramientas avanzadas de ASML, la empresa china forzó a su equipo de I+D a innovar soluciones que hoy desafían el estatus quo tecnológico dominado por Occidente.
La industria global observa con atención cómo esta nueva metodología podría redefinir el futuro de los semiconductores. Si Liao tiene razón y el límite físico se acerca más rápido del previsto, las grandes fundiciones podrían verse forzadas a adoptar enfoques similares para mantener la relevancia en una era donde el tamaño ya no es sinónimo de potencia.
Durante una reciente entrevista en podcast, Liao Heng, científico clave en la estrategia tecnológica china, ofreció una visión profunda sobre cómo Huawei intenta redefinir las reglas del juego frente a gigantes como Nvidia. El experto utilizó una metáfora original para describir la cadena de valor de la inteligencia artificial: una pagoda de 18 niveles que requiere que todos los actores nacionales se apoyen mutuamente, desde fabricantes hasta desarrolladores de modelos. Esta colaboración colectiva es vital para superar las sanciones externas y reducir la brecha tecnológica con rivales occidentales.
Esta declaración pública subraya la creciente determinación de China por independizarse de la tecnología occidental en la era del auge artificial, incluso sin un conflicto geopolítico directo grave. Liao advirtió que, para sobrevivir, cada nación debe desarrollar su propia capacidad completa de fabricación y suministro ante una tensión global que divide las cadenas de suministro en dos ecosistemas distintos.
En el ámbito técnico, Huawei está implementando la Ley de Escala Tau, un enfoque alternativo que prioriza la velocidad de transmisión entre componentes cuando las ventajas de la miniaturización empiezan a desvanecerse. Próximamente, la compañía presentará su primer chip para smartphones diseñado bajo este marco mediante una tecnología llamada LogicFolding. La expectativa es alta: Liao afirmó que, a finales de este año, el mundo comprenderá claramente la eficacia de esta estrategia alternativa.
La validación llegará cuando empresas de investigación del sector como SemiAnalysis y TechInsights analicen el nuevo dispositivo. Su análisis confirmará si el enfoque chino logra cerrar la distancia con la tecnología dominante. Mientras tanto, Liao superó deliberadamente la analogía del "marco tipo pastel de capas", usada por Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, para ilustrar su propia visión estructural.
El inusual debate público demuestra cómo Beijing está reforzando sus posiciones estratégicas y tecnológicas en un contexto donde la divergencia entre EE.UU. y China impulsa avances semiconductores de formas opuestas. La colaboración interna se presenta como el único camino viable para mantener la competitividad global frente a restricciones externas cada vez más severas.
Luego colmó de elogios a Liang Wenfeng, fundador del laboratorio de IA DeepSeek en Hangzhou. Su modelo de vanguardia de 2025 provocó una venta masiva de acciones por miles de millones de dólares al demostrar cómo los desarrolladores chinos entrenan sistemas con una fracción de recursos frente a sus homólogos estadounidenses.
Ese impulso se ha acelerado este año, cuando Liang y su equipo buscaban innovación en el diseño arquitectónico del modelo en vista de los limitados recursos informáticos de los que disponen, dijo Liao. Varias otras empresas chinas han lanzado modelos que superaron los estándares de referencia.
"Tenemos que esforzarnos más en el diseño para compensar una mayor complejidad con un menor consumo de recursos informáticos", añadió el experto. Comparó la innovación china en IA con la forma en que las personas maximizan el espacio en un apartamento pequeño, mientras que los vecinos y rivales viven en una villa más espaciosa.
Huawei, por su parte, está desarrollando sus chips de IA para mejorar la eficiencia de las arquitecturas de modelos mediante lo que Liao denominó un mecanismo de codiseño. Esta estrategia busca optimizar el rendimiento sin depender exclusivamente del poder bruto, adaptándose a las restricciones actuales del mercado tecnológico y permitiendo que la industria china compita con ventaja en un entorno donde los recursos son cada vez más escasos para los competidores globales.
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