La noche del último domingo, el estruendo de un arma resonó en la avenida Circunvalación de Nasca, cerca de los juegos mecánicos. El suceso no fue una balacera ni un enfrentamiento armado, sino un disparo al aire realizado por un agente policial durante la intervención a un conductor que habría intentado escapar.

Según información preliminar, el joven intervenido tendría unos 22 años y manejaba un Tico amarillo. Se encontraba en aparente estado de ebriedad cuando recibió la orden de detenerse, momento en el cual presuntamente opuso resistencia para evadir a los oficiales. Ante esta situación, uno de los efectivos decidió efectuar el disparo al aire, acción que permitió posteriormente reducir al conductor y poner fin al intento de fuga.

El fuerte ruido causó preocupación inmediata entre los asistentes a la atracción y los transeúntes que se encontraban en los alrededores. No obstante, las autoridades aclararon que no hubo peligro para terceros ni un intercambio de balazos; el tiro fue una medida táctica para detener al sospechoso.

Tras ser reducido, el joven fue trasladado y puesto a disposición de la fiscalía para continuar con las diligencias correspondientes. El objetivo es establecer todas las circunstancias en las que se produjo la intervención y determinar si existen cargos penales por resistencia a la autoridad o conducción bajo los efectos del alcohol.

Este incidente resalta la delicadeza de las operaciones policiales en zonas urbanas concurridas, donde un disparo al aire puede generar alarma masiva entre el público inocente. Las autoridades han enfatizado que se trata de una medida preventiva necesaria para garantizar la seguridad ciudadana y evitar que conductores ebrios pongan en riesgo a otros.

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