En una reciente conferencia de prensa, Alberto Beingolea, ministro de Cultura en el gobierno de Keiko Fujimori, confirmó que su sector elaborará el sustento técnico para respaldar la derogatoria de la Ley 32645. Esta norma, impulsada por el excongresista Segundo Montalvo y promulgada el 13 de junio pasado, dio origen al Colegio Profesional de Artistas del Perú.

La decisión responde a los pedidos de los gremios afines, quienes consideran que la exigencia de un título profesional o colegiatura para ejercer disciplinas artísticas restringe indebidamente su libertad creativa. Ante los medios, Beingolea aclaró que cualquier ley derogatoria requiere necesariamente la opinión del sector Cultura.

"A partir de eso, ¿qué cosa va a aportar el Ministerio de Cultura? Para cualquier ley se requiere la opinión del sector; es decir, cualquier ley derogatoria va a solicitar una opinión una opinión del sector Cultura", declaró. Sin rodeos, añadió: "Ya te puedo adelantar cuál va a ser la opinión, la opinión va a ser: 'Sí, deróguese', con toda la argumentación jurídica que respalde esa posición".

Más allá de la postura técnica, el titular del ministerio anticipó que habría unanimidad en el Congreso bicameral para dejar sin efecto los alcances de esta legislación. "Me da la impresión, por lo que yo he conversado con diferentes legisladores, que en esto va a haber unanimidad", acotó Beingolea.

Sobre la cronología del proceso, fue contundente: "Esta ley tiene los días contados, seguramente va a ser derogada muy pronto". Esta afirmación se alinea con las acciones legislativas actuales; justo ayer, la bancada del Buen Gobierno en la Cámara de Diputados presentó un proyecto de ley que busca eliminar la citada normativa.

Dicho iniciativa argumenta que es cuestionable pretender pedir un título profesional o una colegiatura para poder trabajar como artista en el país. Al respecto, Beingolea reiteró que su cartera ha recibido el pedido claro de los gremios artísticos y que está lista para emitir la opinión favorable que facilitará la eliminación de la ley.

Alberto Beingolea es el primer ministro de Cultura de la gestión de Keiko Fujimori.

Por Sergio Espinoza

Sergio Espinoza

Apdayc rechaza la creación del Colegio Profesional de Artistas y pide su derogación: "El arte nace de la libertad"

La Asociación Peruana de Autores y Compositores (Apdayc) se opone firmemente a la ley N° 32645, norma que estableció el reciente Colegio Profesional de Artistas. La agrupación, que representa a más de mil autores y compositores peruanos, argumenta que esta regulación podría restringir gravemente la libertad creativa de miles de artistas en todo el país.

"El arte nace de la libertad. La creación artística es una expresión inherente al ser humano y no requiere autorizaciones para existir. La creatividad no puede condicionarse a requisitos formales ni a mecanismos que limiten la libre creación", señaló la institución en su pronunciamiento. Apdayc enfatiza que la Constitución garantiza como derecho fundamental la libertad de creación autoral sin discriminación, por lo que considera inconstitucional cualquier mecanismo que condicione la expresión artística.

"La entidad también consideró que la creación del Colegio Profesional de Artistas podría abrir la puerta a exclusiones o limitaciones para los creadores y sostuvo que la cultura debe mantenerse como un espacio inclusivo, donde ningún artista sea discriminado por su origen, formación o trayectoria", agregó el texto oficial.

En cuanto al marco legal, el Congreso de la República aprobó en abril la mencionada ley N° 32645. El proyecto fue impulsado por el parlamentario Segundo Montalvo y promulgado formalmente en junio pasado.

Su contenido es riguroso: la normativa indica que dicha institución estará integrada exclusivamente por profesionales egresados de escuelas superiores, institutos o universidades con especialidades en artes plásticas, visuales, música, danza, artes escénicas y disciplinas afines existentes o futuras.

Según lo dispuesto en el texto legal, los interesados para incorporarse al nuevo colegio profesional deberán acreditar un título universitario o licenciatura específica en arte o educación artística. Además, es obligatorio cumplir con el pago de los derechos de incorporación y realizar una promesa de honor durante una ceremonia oficial.

Apdayc considera que estas barreras de entrada vulneran la esencia del proceso creativo, transformando algo natural y libre en un trámite burocrático sujeto a requisitos formales. La organización insiste en que la cultura no debe ser un club exclusivo para quienes cumplan con ciertos papeles académicos, sino un espacio abierto donde cualquier persona pueda expresarse sin ataduras.

La postura de la asociación refleja el temor fundado de que esta norma, lejos de profesionalizar al sector, lo empobrezca al imponer condiciones que no existen en otras naciones y que podrían generar nuevas formas de exclusión social dentro del mundo artístico peruano.

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