El alcalde de Villa El Salvador, Guido Iñigo Peralta, abordó las críticas de los vecinos tras visitar las zonas afectadas por el aniego. Atribuyó parte del descontento al contexto electoral y defendió su gestión, asegurando que han ejecutado obras para atender necesidades del distrito. Sin embargo, la emergencia actual en el sector 1, grupo 1 —que dejó sin servicios a 385 personas e impactó a 74 viviendas— tiene un origen claro: no fue por las lluvias, sino por el colapso del sistema de desagüe.
Según explicó Iñigo en Canal N, este es el tercer aniego registrado en la zona. La municipalidad ha alertado sobre el estado de las redes durante años, mostrando oficios y documentos enviados a Sedapal para advertir sobre los problemas en agua y desagüe. El burgomaestre subrayó que la empresa debe renovar tuberías con más de 30 años de antigüedad. Además, aclaró que aunque existe un contrato municipal para construir pistas y veredas en los sectores 1, 2 y 3, no pueden avanzar mientras las redes subterráneas no sean reparadas primero.
A pesar de mantener reuniones constantes con presidentes de directorio y gerentes de Sedapal para buscar una solución, hasta el momento las obras necesarias no se han concretado. Ante esto, Iñigo respaldó el anuncio del Gobierno sobre la eventual reestructuración de la empresa pública y pidió medidas urgentes para mejorar el servicio de agua y saneamiento en Lima.
“Los vecinos quieren soluciones”, sostuvo el alcalde, quien evitó pronunciarse directamente sobre una posible privatización. Su mensaje fue claro: lo importante es respetar las competencias de cada autoridad y ejecutar las obras pendientes que tanto afectan a la población. El aniego no es producto de un fenómeno climático pasajero, sino de un fallo estructural en la infraestructura sanitaria de Villa El Salvador, que requiere atención inmediata para evitar que esto vuelva a ocurrir en el futuro próximo. La gestión municipal ha intentado dialogar y presionar, pero sin acciones concretas por parte de Sedapal, las familias seguirán en riesgo ante cada temporada de lluvias o fallos técnicos similares.
Iñigo aseguró que la municipalidad mantiene activos los equipos para responder ante nuevas lluvias, aunque reiteró que la solución definitiva depende de la intervención de Sedapal en las redes de desagüe. «La inundación no es producto de las lluvias, sino del desagüe, siempre colapsan los buzones en la zona», fue su diagnóstico clave durante la visita a las zonas afectadas.
Frente a las críticas de vecinos, el alcalde atribuyó parte de estas al contexto electoral y defendió su gestión por haber ejecutado obras para atender necesidades del distrito. Asimismo, confirmó que actualmente no existen zonas anegadas en Villa El Salvador. Para la atención inmediata de emergencias, la municipalidad cuenta con nueve cisternas de 9.000 galones, las cuales están listas para actuar ante eventualidades.
La respuesta del edil se centró en explicar que el problema radica en la infraestructura hidráulica y no exclusivamente en el volumen de precipitaciones. Mientras tanto, la gestión local sigue enfocada en mitigar los efectos inmediatos con recursos propios hasta que la entidad reguladora pueda intervenir las fallas estructurales.
Finalmente, se enfatizó que aunque el equipo municipal está operativo para contener situaciones críticas, el colapso recurrente de los buzones exige una acción coordinada y mayor inversión por parte del proveedor de servicios públicos para garantizar el drenaje adecuado en la zona sur de Lima.
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