El misterio del asesinato del rapero Tupac Shakur: ¿qué revela el inicio del juicio 30 años después? France 24 El rapero Tupac Shakur, autor de éxitos como All Eyez on Me y California Love, murió a los 25 años tras sufrir heridas letales en un tiroteo ocurrido hace más de tres décadas. El crimen se registró el 7 de septiembre de 1996, cuando el artista viajaba en un BMW negro junto a su amigo y fundador del sello Death Row, Marion 'Suge' Knight, recibiendo disparos desde otro vehículo mientras transitaban por Las Vegas. Siete días después de recibir los impactos, la vida del ícono del hip-hop se apagó, dejando un vacío que ha mantenido al mundo fascinado durante años. Nacido en 1971 en Harlem, uno de los epicentros del género musical neoyorquino, Shakur comenzó su carrera artística bajo el nombre artístico de 2Pac en 1991. Su rápida ascensión se debió a letras que abordaban las problemáticas sociales de los centros urbanos. Sin embargo, una trayectoria marcada por éxitos y controversias —incluyendo incluso una condena por abuso sexual en primer grado en 1994— culminó con su muerte trágica el 13 de septiembre de ese mismo año. Casi tres décadas después del hecho, las autoridades judiciales han dado un paso histórico: el condado de Clark, en Nevada, inició este lunes un juicio por jurado contra Duane 'Keffe D' Davis. El procesado, de 63 años y antiguo líder de la pandilla South Side Compton Crips, es señalado por la Fiscalía como organizador del crimen. Si bien el proceso judicial podría durar entre cuatro y cinco semanas y no necesariamente aclarará quién apretó el gatillo, se centra en las responsabilidades de mando. Davis enfrenta un cargo de asesinato con arma mortal con la intención de promover o facilitar una banda criminal; de ser declarado culpable, corre riesgo de cadena perpetua. En su presentación ante los miembros del jurado, el fiscal adjunto principal, Binu Palal, planteó una narrativa de venganza. Según las acusaciones, Davis ordenó el homicidio debido a que su sobrino había sido golpeado por integrantes de una pandilla rival, entre los cuales se encontraba Shakur. Para sustentar sus afirmaciones, Palal exhibió al jurado un video del ataque perpetrado por el séquito del rapero contra Orlando 'Baby Lane' Anderson, sobrino de Davis, ocurrido afuera del MGM Grand. El lugar era escenario, horas antes del tiroteo fatal, de un combate de boxeo protagonizado por Mike Tyson. La fiscalía detalló la cronología exacta del conflicto: "El 7 de septiembre de 1996, Tupac Shakur participó públicamente, ante las cámaras, en una humillante paliza al sobrino de Duane Davis, Orlando Anderson", afirmó el funcionario. El relato continúa con precisión forense sobre la represalia: "Dos horas y media después, el rapero fue asesinado en un tiroteo desde un Cadillac blanco en un acto de venganza". Así se abre una nueva etapa legal para desentrañar uno de los casos más emblemáticos de la historia del crimen organizado estadounidense. Si bien el fiscal Palal aclaró que Davis "no apretó el gatillo", sostuvo contundentemente que "planeó el tiroteo en represalia por la paliza que recibió su sobrino". Este argumento se basa en una premisa central: aunque pocos se han mostrado dispuestos a declarar sobre el crimen, el propio sospechoso es "la única persona a la que le cuesta guardar silencio", como subrayó el fiscal durante el inicio del juicio 30 años después del tiroteo. La Fiscalía del condado de Clark dio apertura a su participación presentando fragmentos de una grabación de 2008, donde Davis conversaba con un grupo federal que investigaba el asesinato de Notorious B.I.G., rival de Tupac Shakur. Sin embargo, en esa filmación, el acusado se refirió directamente al homicidio del artista: reconoció viajar en el Cadillac blanco desde el cual dispararon a Shakur, describió cómo entregó un arma a los hombres que iban en el asiento trasero y abrieron fuego contra el rapero, además de admitir haber identificado al intérprete asomándose por la ventana del BMW negro. "Tupac se delató. De lo contrario, se habría escapado", afirmó Davis en el video, según información citada por The New York Times. Palal remarcó que Davis albergó durante décadas un odio visceral hacia Shakur y que eso lo impulsó a hablar en varias oportunidades. Según el fiscal, en declaraciones al FBI en 1998 y 1999, el líder pandillero había admitido su presencia en Las Vegas la noche del tiroteo, aunque negó su responsabilidad; mientras que en 2009 reconoció haber participado en el homicidio durante una entrevista con la Policía de Las Vegas. La Fiscalía también mostró como prueba el libro de memorias Compton Street Legend, publicado en 2019 y del que Davis es coautor, época en la que concedió numerosas entrevistas para promocionar el texto. Según recoge la procuraduría, el sospechoso se refirió entonces al papel de la pandilla Crips en la muerte de Shakur y se describió a sí mismo como "uno de los pocos testigos presenciales vivos del asesinato de Tupac". Ese libro fue, precisamente, uno de los elementos que permitió que la investigación sobre el caso se reactivara, tras décadas estancado por falta de pruebas. En cuanto al equipo legal de Davis, vestido con traje y corbata azules, este último —quien se ha declarado inocente de los cargos— se mantuvo en silencio, con las manos cruzadas sobre la mesa y, solo ocasionalmente, asintió a las palabras de su abogado. Dirigiéndose al jurado en su alegato inicial, el letrado defensor Michael Sanft aseguró que "el estado les acaba de presentar lo que cree que son las pruebas en este caso", acusando a la Fiscalía mostrar "como un hecho" lo que "en realidad es ficción". Foto del juicio de Tupac Shakur

El corazón de la estrategia defensiva de Davis radica en sostener que la Fiscalía carece de pruebas contundentes para demostrar su culpabilidad más allá de toda duda razonable. Esta postura se fundamenta, además, en las propias declaraciones del acusado, quien ha negado rotundamente que los relatos contenidos en su libro de memorias sean verídicos.

Sanft recordó que las autoridades no levantaron previamente una acusación contra Davis porque sabían que estaba "lleno de mentiras". "No hay hechos" que respalden las afirmaciones que hizo en su libro, insistió el abogado defensor. El letrado también señaló la falta de documentos en la investigación original y la desconfianza entre los departamentos de Policía de Los Ángeles y Las Vegas.

Indicó que el Departamento de Policía de Compton fue clausurado en septiembre de 2000 debido a la corrupción. Agarrándose de las falencias policiales, Sanft calificó el trabajo de los detectives como "parcial", "descuidado" e "incompleto". Además recordó que el investigador retirado Clifford Mogg leyó fragmentos del libro de Davis como si fueran hechos reales, pero no verificó esas afirmaciones.

🚨 Tupac Murder Trial: Ex-Vegas cop says the rapper wouldn't rat out the shooter. pic.twitter.com/NQ5zciZH7i

— TMZ (@TMZ) August 17, 2026

El caso sin resolver ha mantenido a la comunidad del hip-hop en vilo durante mucho tiempo, en parte porque nadie fue acusado hasta el procesamiento de Davis en 2023. Es por esto que la mayoría de los testigos presenciales no sobrevivieron al juicio. Los otros tres hombres que viajaban en el Cadillac blanco fallecieron en los años posteriores al crimen.

"Cuando (Davis) dice que es la única persona que puede contar lo que pasó, tiene razón", reconoció el fiscal Palal. Figuras como Marion Knight, quien actualmente cumple una condena por homicidio voluntario en un atropello, integran la lista de testigos. Sin embargo, el productor musical, que viajaba junto a Shakur en el vehículo tiroteado, aseguró en una entrevista con el medio ABC la semana pasada que no pretende declarar en el juicio.

Dale acompañó al rapero herido en la ambulancia y, cuando le preguntó si sabían quién le había disparado, Shakur respondió que no, aunque añadió: "Nosotros nos encargaremos de eso". El exoficial señaló que, unos 10 minutos después, junto a su compañero, respondieron a una llamada sobre un tiroteo y encontraron a Shakur siendo sacado del auto por paramédicos.

Dale acompañó al rapero herido en la ambulancia y, cuando le preguntó si sabían quién le había disparado, Shakur respondió que no, aunque añadió: "Nosotros nos encargaremos de eso".

A pesar de las bajas entre los testigos originales, la Fiscalía planea convocar a entre 35 y 45 personas para el proceso. El primero de ellos fue el policía retirado de Las Vegas Garry Dale, quien relató cómo él y otro agente detuvieron el automóvil en el que viajaban Knight y Shakur porque no tenía matrícula, aunque los dejaron ir con una advertencia.

Dale acompañó al rapero herido en la ambulancia y, cuando le preguntó si sabían quién le había disparado, Shakur respondió que no, aunque añadió: "Nosotros nos encargaremos de eso".

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