Las fuertes precipitaciones del último domingo provocaron un caos generalizado en los distritos de Villa El Salvador y Villa María del Triunfo. Decenas de viviendas quedaron sumergidas, el sistema de alcantarillado colapsó provocando el retorno de aguas servidas hacia las casas y hasta vehículos fueron casi completamente anegados.

Villa El Salvador registró la emergencia más grave: 386 personas resultaron afectadas, 72 viviendas sufrieron daños estructurales y aproximadamente 150 familias necesitan alojamiento temporal. Ante tal magnitud, algunos vecinos no lograron regresar a sus hogares debido a las condiciones insalubres.

La respuesta institucional fue inmediata. La Municipalidad desplegó nueve cisternas, tres unidades de Serenazgo, una brigada de rescate, un cargador frontal y una retroexcavadora. La Emape movilizó seis maquinarias más, entre motobombas y cisternas, mientras que Sedapal envió seis hidrojets para evacuar el líquido acumulado.

El aniego también impactó a cuatro colegios: las I.E. 6065, 632, 652 03 y 6062 Perú EE.UU. Los daños incluyeron patios inundados y la caída de una estructura de malla raschel; por ello, las clases se trasladaron a modalidad virtual.

La Policía de Rescate intervino para evacuar a seis personas atrapadas en inmuebles sumergidos. Mientras tanto, se entregaron 300 raciones de desayuno y 200 de cena a las familias afectas. Los trabajos para retirar el agua continuaron durante todo el día, buscando mitigar los efectos del colapso sanitario.

Según un comunicado municipal y un reporte del Indeci, la situación requirió una coordinación interinstitucional masiva para atender la emergencia sanitaria y habitacional generada por las lluvias persistentes que saturaron la capacidad de drenaje de la zona.

Villa María del Triunfo se convirtió en un escenario de caos donde el agua invadió las principales arterias. El caso más crítico ocurrió en el bypass del Óvalo Nueva Esperanza, al punto de sumergir casi por completo a un bus de transporte público tras la acumulación masiva de líquido. Ante esta emergencia, el conductor debió abandonar la unidad y la Policía intervino cerrando el acceso para evitar que otros vehículos ingresaran a la zona inundada.

Mientras tanto, cinco instituciones educativas también sufrieron los efectos del fenómeno: Casalino Grieve, I.E. 7245 San José Obrero, Mariscal Eloy Gaspar Ureta, I.E. 6032 Almirante Miguel Grau Seminario e I.E. 7218 Papa Juan Pablo II. Los daños reportados incluyen desagües colapsados, techos con humedad y patios inundados. Por ello, las clases se continuaron bajo la modalidad virtual para garantizar la continuidad del proceso de aprendizaje.

De acuerdo con el Indeci, estas lloviznas fueron especialmente intensas durante la tarde del domingo 16 de agosto. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) registró 4.2 milímetros de precipitación en apenas cinco horas, entre las 2:00 y 7:00 p. m.

La subdirectora de predicción climática del Senamhi, Grinia Ávalos, explicó en Canal N que estas precipitaciones pluviales no fueron consecuencia del Fenómeno El Niño, sino de a la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) Aníbal. Agregó que el calentamiento del mar sí influye en la duración de las lloviznas, pero que estas no se debieron a El Niño en sí. También explicó que la DANA Aníbal debería empezar a amainar a partir de mañana; sin embargo, las lloviznas continuarán en la costa sur del país.

"La DANA Aníbal es una antesala, un ensayo de lo que podría pasar a partir de noviembre con el fenómeno El Niño, y no serán lloviznas, serán lluvias (…) Es más probable que en Lima empiece a llover en diciembre", advirtió Ávalos.

Respuesta

Kesko Fujimori llegó a Villa El Salvador en medio del caos para supervisar la atención a las familias afectadas por las lluvias. En su visita, la mandataria enfatizó que no hubo pérdida de vidas humanas, aunque sí muchas pérdidas materiales, y expresó su solidaridad con quienes perdieron todo. “Muchos de los vecinos señalaron que estos sucesos han ocurrido anteriormente y eso es un problema estructural”, afirmó Fujimori ante el contexto crítico.

Ante esta realidad, la presidenta adelantó que se reestructuraría Sedapal para evitar que este tipo de problemas vuelvan a suceder. La gobernante señaló que la empresa ha dicho corregir el asunto en uno o dos meses debido al fallo en la matriz de desagüe, pero priorizó medidas inmediatas: dejarán operando dos motobombas de seis pulgadas y seis equipos de hidrojet hasta solucionar la falla.

Fujimori también coordinó con ministros clave para atender las necesidades. Trabajó junto a Mauricio Arnillas, ministro de Vivienda, quien permaneció en la zona hasta las 3:30 de la madrugada coordinando acciones con personal de Indeci y los municipios. Asimismo, se gestionó con Maritza Canales, ministra de Desarrollo e Inclusión Social, para llevar alimentos y establecer ollas comunes.

La respuesta institucional también abarcó el sector salud y educativo. Para atender a la población afectada por las inundaciones y cuidar los colegios dañados, la presidenta coordinó con Luis Dyer, ministro de Salud, y José Antonio Chang, su colega de Educación. Además, se anunció la instalación de albergues temporales para resguardar a las familias damnificadas.

Finalmente, se ordenaron trabajos urgentes de limpieza, desinfección y fumigación en los colegios afectados por el agua estancada. Estas acciones buscan mitigar riesgos sanitarios inmediatos mientras se trabaja en la solución estructural del sistema de desagüe que ha fallado repetidamente en Villa El Salvador, generando un escenario de emergencia que ahora requiere una reestructuración profunda de la entidad responsable.

Juan Sheput, titular del Ministerio de Trabajo, activó el programa Llamkasun en Villa El Salvador para apoyar la recuperación tras las lluvias. Los vecinos inscritos recibirán hasta 50 soles diarios por un máximo de 40 días, aunque deben superar una evaluación previa. Ya hay 100 personas registradas esperando dicha validación. Sheput advirtió que el colapso de los desagües del distrito no fue solo culpa del clima, sino el punto final de una falla anterior. “Las causas, no necesariamente, son las lluvias. Eso podría ser el punto final del colapso”, sostuvo.

Mientras tanto, el alcalde Renzo Reggiardo coordinó con Sedapal para cambiar la matriz y evitar nuevos desbordes que ya afectaron a 56 familias en el sector. Ante un eventual riesgo sanitario, pidió instalar un hospital de campaña para atender a niños y personas vulnerables. Asimismo, dijo que la empresa activaría su seguro para apoyar las labores de limpieza y reponer los bienes materiales perdidos durante la emergencia.

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