Mapa de localización del estrecho de Ormuz y los países que lo rodean en el golfo Pérsico. Agencia EFE Un proyectil de origen desconocido golpeó este miércoles contra una embarcación que transitaba por el estratégico estrecho de Ormuz, uno de los puntos más críticos de fricción en la región. La Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) confirmó el hecho, aunque no ha identificado la bandera del buque ni ha detallado el estado exacto de las personas a bordo. Sin embargo, el organismo británico advirtió que el impacto provocó al menos una víctima entre la tripulación. La Guardia Costera de Omán se ha encargado de atender al herido, dado que este país comparte aguas territoriales con Irán en la zona del estrecho. Por ahora, la UKMTO no ha proporcionado cifras precisas sobre los damnificados ni el número total de personas afectadas por el ataque, manteniendo un perfil bajo informativo respecto a la gravedad inmediata del incidente. El suceso ocurre en un contexto altamente sensible: un día después de que expirara el plazo de 60 días para alcanzar la paz estipulado en un memorando de entendimiento firmado entre Estados Unidos e Irán el pasado 17 de junio. El acuerdo, que buscaba poner fin a las hostilidades y reabrir la ruta marítima, establecía también el levantamiento del bloqueo a los puertos iraníes y la prohibición sobre la venta de su petróleo en mercados internacionales. A pesar de estos plazos, las negociaciones se estancaron con ambas partes inamovibles en sus posiciones. Teherán ha insistido públicamente en no reabrir la vía marítima hasta que Washington cumpla con todos los compromisos adquiridos en el pacto. Al mismo tiempo, Irán se niega a seguir conversando con Estados Unidos bajo este marco, adoptando un tono de desafío directo contra la administración estadounidense. La UKMTO monitorea constantemente la seguridad de barcos y marineros en todo el mundo, pero no ha facilitado la posición exacta del buque impactado, aunque el mapa que acompaña a su aviso sitúa el incidente frente a las costas de Omán. Las autoridades locales ya están investigando lo sucedido, pero los detalles sobre cómo se desarrolló el ataque siguen siendo escasos. Este nuevo episodio de violencia en el estrecho de Ormuz suma tensión a una región ya sumida en la guerra. La vía marítima permanece bloqueada y las relaciones diplomáticas al borde del colapso. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación cómo se desarrolla esta crisis que amenaza con escalar aún más los conflictos entre potencias globales y sus aliados regionales.

Mientras que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegura haber establecido un diálogo con Irán a través de un canal de comunicación extraoficial, su postura oscila entre amenazas militares y presiones económicas tras una campaña de ataques de doce días en julio. Ahora parece optar por la segunda vía para debilitar a la República Islámica. Sin embargo, el líder demócrata califica como «uno de los mayores fiascos» el memorando del mandatario con Irán. Por su parte, Teheran ha declarado que el fin del plazo del memorando para negociar con Estados Unidos es «irrelevante», mientras que Trump insiste en que Teherán no tendrá arma nuclear «de ninguna manera ni bajo ningún concepto». A pesar de estas tensiones, Washington mantiene la presión sobre Irán mediante nuevas sanciones. La situación se complica tras un acuerdo anunciado entre Teherán y Mascate sobre el estrecho de Ormuz; en respuesta a este desarrollo, Trump amenazó con bombardear Omán. Por otro lado, el Gobierno yemení aseguró haber lanzado 133 ataques contra objetivos hutíes en las últimas 24 horas, elevando la alerta regional.

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