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Arqueólogos egipcios, bajo la supervisión del Consejo Supremo de Antigüedades, redefinieron recientemente el entendimiento de un complejo histórico en Tell Abu Seifi. Lo que antes se creía parte integral del templo, ahora se identifica como un muro exterior de adobe. Esta nueva interpretación aclara la distribución original del recinto sagrado y forma parte de una misión más amplia para estudiar el antiguo Camino de Horus, ruta militar que protegía la frontera oriental conectando puestos defensivos con la península del Sinaí.

Durante las excavaciones en la gobernación de Ismailia, cerca de Qantara Este, el equipo halló un gran dintel de piedra. Este elemento clave lleva inscrita una mención directa al faraón Ramsés II. La inscripción no solo es significativa por sí misma, sino que aporta nuevas evidencias cruciales para confirmar la ubicación de la ciudad perdida de Mesn.

Una inscripción de Ramsés II procedente de la ciudad perdida de Mesen. Foto: Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto.

El hallazgo de este fragmento de jeroglífico refuerza la importancia del sitio, ubicado estratégicamente cerca de la frontera oriental del país.

Fragmento de jeroglífico hallado en el yacimiento. Foto: Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto.

Fragmento de jeroglífico hallado en el yacimiento.

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Hisham El-Leithy, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, explicó que los trabajos de esta temporada se apoyaron en décadas de excavaciones anteriores. Esto permitió revisar algunos hallazgos con mayor precisión y reconstruir mejor la distribución original del yacimiento. Mohamed Abdel Badie, responsable del sector de antigüedas egipcias del consejo, indicó que la misión identificó dos caminos de piedra que conducían al templo. El más antiguo corresponde al período ptolemaico, mientras que posteriormente se construyó sobre él un camino romano más estrecho. Los arqueólogos también localizaron almacenes en el sector norte, salas de servicio más amplias al sur y un santuario en la zona interior.

Uno de los descubrimientos más relevantes fue un gran dintel de arenisca partido en dos. Tres de sus caras presentan inscripciones con los títulos de Ramsés II. El texto también menciona trabajos de restauración realizados en una estatua del dios Horus, identificado como Señor de la ciudad de Mesn. Esta referencia resulta especialmente importante porque antiguos textos egipcios sitúan un asentamiento llamado Mesn en la frontera oriental durante el Imperio Nuevo. Por ello, la inscripción refuerza la hipótesis de que Tell Abu Seifi podría corresponder a esa antigua ciudad.

El ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, señaló que los resultados forman parte de los esfuerzos para documentar los yacimientos arqueológicos del norte del Sinaí y la región de Qantara. También destacó la importancia histórica de esta zona para la defensa de la frontera oriental de Egipto y su papel dentro del antiguo Camino de Horus.

Estatuas y hornos romanos revelan las distintas etapas del yacimiento

El templo alcanzó su máximo desarrollo arquitectónico durante el período ptolemaico. Sin embargo, en el siglo III d. C., parte del complejo fue reutilizada como un campamento militar romano, conocido como castrum. Más tarde, el lugar perdió su función religiosa y se convirtió en una cantera de cal.

Dos grandes hornos circulares fueron construidos sobre las zonas destruidas del santuario, marcando el fin de la sacralidad del sitio. En su interior quedaron restos de piedra caliza afectados por las altas temperaturas, evidencia tangible de la transformación del antiguo recinto sagrado en un espacio destinado a actividades industriales.

Entre los objetos recuperados también figura parte de una estatua de esquisto que representa a un escriba del ejército de la XXVI Dinastía, quien sostiene un santuario fragmentado. Los investigadores hallaron además una estatua sin cabeza, un torso real de basalto y fragmentos de representaciones de halcones elaboradas con basalto y piedra caliza.

Los expertos señalan que estos nuevos hallazgos respaldan, aunque todavía no confirman de forma definitiva, la hipótesis de que Tell Abu Seifi corresponde a la antigua Mesn. Las próximas campañas arqueológicas buscarán nuevas evidencias que permitan esclarecer la identidad del asentamiento y reconstruir su evolución a lo largo de los siglos.

Arqueología, Egipto

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