Pocos conocen la faceta más íntima de Anahí de Cárdenas: su pasión por la medicina. Quienes la recuerdan en “Dioses” y “¡Asu mare!” descubrirán, ahora, a una dramaturga cuya escritura dialoga con su propio proceso terapéutico. Ella aprendió, con el tiempo, a revisar los prospectos de medicamentos e incluso leer investigaciones en salud, como si quisiera estar lista para siempre saber descifrar los misterios del cuerpo y la mente. Tras superar el cáncer y años de terapia psicológica, encontró una salida en “No estoy loca”, su nueva obra teatral, que explora la depresión de una joven al ritmo de la música.

Anahí de Cárdenas sigue en su carrera como dramaturga con “No estoy loca”, obra musical que explora la salud mental en pacientes psiquiátricos. (FOTO: EL COMERCIO/Eduardo Cavero Sibille)
Anahí de Cárdenas sigue en su carrera como dramaturga con “No estoy loca”, obra musical que explora la salud mental en pacientes psiquiátricos. (FOTO: EL COMERCIO/Eduardo Cavero Sibille)

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