La Dra. Paola Díaz, médica general de Sanitas Consultorios Médicos, aclara que es habitual que en las primeras semanas posteriores al parto surjan inquietudes sobre la alimentación. Por ello, es crucial que toda madre pueda informarse antes y durante esta etapa sobre la técnica, el agarre y la conservación de la leche: «Es habitual que en las primeras semanas posteriores al parto surjan dudas acerca de la alimentación, por lo que es importante que toda madre pueda informarse antes y durante esta etapa sobre la técnica, el agarre y la conservación de la leche». Uno de los errores más comunes es interpretar pechos más blandos o un volumen reducido durante la extracción como baja producción. Estos indicadores, por sí solos, no permiten determinar cuánto está recibiendo el bebé. Para evaluar si la alimentación es suficiente, la especialista sugiere monitorear la evolución del peso en los controles pediátricos y observar la cantidad de pañales mojados. A partir del quinto día de vida, se considera normal tener entre cinco y seis pañales diarios con orina clara. Si persisten dudas sobre el crecimiento o hidratación del recién nacido, corresponde consultar directamente con un profesional de salud. Otro punto frecuente es creer que el llanto siempre significa hambre. No es así; el llanto es una forma de comunicación que puede responder al cansancio, frío, calor, incomodidad o necesidad de contacto físico y cambio de pañal. La especialista recomienda observar estas necesidades antes de concluir que existe un problema con la cantidad de leche. Ofrecer el pecho también puede proporcionar contacto y consuelo al bebé, más allá de solo alimentar. Ante cualquier duda específica sobre la lactancia, siempre es aconsejable buscar orientación médica para asegurar el bienestar del neonato desde el inicio.
¿Es normal sentir dolor al amamantar?
Aunque una sensibilidad inicial puede presentarse, el dolor persistente o la aparición de grietas no deberían normalizarse. Estas molestias suelen estar vinculadas a dificultades en el agarre o la posición durante la lactancia. Un agarre adecuado implica que el bebé abra ampliamente la boca y abarque no solamente el pezón, sino también una parte de la areola. Si el dolor persiste o aparecen lesiones o signos de inflamación, se recomienda buscar evaluación profesional.
¿La lactancia debe seguir horarios establecidos?
La recomendación proporcionada por la especialista es ofrecer lactancia a libre demanda, atendiendo las señales de hambre del bebé en lugar de imponer horarios rígidos. Durante las primeras etapas pueden producirse tomas frecuentes, ya que la cantidad y duración varían entre cada niño. Por lo tanto, ante dudas sobre la frecuencia o el crecimiento debe consultarse con el pediatra o un profesional especializado en lactancia.
¿Existen alimentos que aumenten la producción de leche?
No existe un alimento o bebida específico que por sí solo garantice un aumento de la producción de leche. La producción está relacionada principalmente con la extracción de leche y la estimulación frecuente del pecho. Díaz recomienda mantener una alimentación equilibrada e hidratarse de acuerdo con la sed. Asimismo, las restricciones alimentarias durante la lactancia no deberían realizarse sin una razón clínica o indicación profesional.
¿Se puede amamantar si la madre está enferma o toma medicamentos?
Tener una enfermedad común no significa automáticamente que deba interrumpirse la lactancia. Asimismo, existen numerosos medicamentos compatibles con ella. Sin embargo, la compatibilidad depende del fármaco, la dosis y las circunstancias clínicas de la madre y del bebé. Por esa razón, no se recomienda suspender la lactancia ni modificar un tratamiento prescrito sin consultar previamente con un profesional sanitario.
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Medidas como el lavado de manos pueden ser indicadas dependiendo de la enfermedad, junto con otras precauciones de higiene específicas.
7. ¿Cómo mantener la lactancia al regresar al trabajo?
Planificar la extracción y almacenamiento de leche es clave para facilitar la continuidad de la lactancia tras el retorno laboral. La leche extraída debe colocarse en recipientes adecuados, correctamente identificados y conservarse siguiendo recomendaciones sanitarias actualizadas sobre temperatura y tiempo de almacenamiento.
8. ¿La leche materna pierde sus propiedades después del primer año?
No se convierte en “agua” después del primer año. La leche materna continúa aportando nutrientes y componentes inmunológicos durante la lactancia. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y continuarla, junto con una alimentación complementaria adecuada, hasta los dos años o más.
9. ¿Se puede dar de lactar con implantes mamarios?
Tener implantes mamarios no impide necesariamente amamantar. La capacidad para producir leche puede depender de distintos factores, entre ellos la técnica quirúrgica empleada y si durante la intervención fueron afectados conductos, tejido glandular o nervios relacionados con la lactancia. Las madres con antecedentes de cirugía mamaria pueden consultar con su médico o un profesional especializado en lactancia para evaluar su situación individual.
10. ¿El estrés disminuye la producción de leche?
El estrés puede interferir temporalmente con el reflejo de eyección o salida de la leche. Por ello, disponer de un entorno cómodo y contar con apoyo durante la lactancia puede resultar beneficioso.
Si existen dificultades persistentes con la producción o extracción de leche, es recomendable evaluar también el agarre, la frecuencia de las tomas y otros posibles factores con un profesional.
Lactancia materna: dudas sobre producción, duración y embarazo
Sí es normal observar que uno de los pechos produzca más leche que el otro. Esta disparidad responde a características anatómicas distintas, diferencias en la frecuencia de estimulación o incluso por preferencia del bebé hacia un lado específico.
Aclaro: una diferencia entre ambos pechos no significa necesariamente que exista un problema, siempre que la alimentación y el crecimiento del bebé sean adecuados. La duración puede depender de las circunstancias y decisiones de la madre y el niño, junto con una alimentación complementaria apropiada para la edad. Por ello, ¿se puede continuar con la lactancia hasta los tres años o más? Sí. La recomendación de la OMS de continuar la lactancia hasta los dos años o más no establece los dos años como una edad máxima obligatoria para suspenderla.
En cuanto a la gestante, surge la interrogante: ¿Es posible amamantar durante un nuevo embarazo? En determinados embarazos puede ser posible continuar con la lactancia. Sin embargo, la situación debe evaluarse individualmente, especialmente cuando existen complicaciones obstétricas o factores de riesgo.
La gestante debe informar a los profesionales responsables de su control prenatal para recibir orientación según sus antecedentes y evolución del embarazo. Díaz recomienda que la orientación sobre lactancia comience durante los controles prenatales y destaca la importancia del contacto piel con piel después del nacimiento cuando las condiciones de la madre y el recién nacido lo permiten.
"Este es un proceso de aprendizaje compartido, y contar con acompañamiento profesional permite resolver dificultades a tiempo para lograr una práctica segura y satisfactoria", concluye la especialista. Este apoyo es vital para asegurar que los padres cuenten con herramientas sólidas desde el inicio, garantizando así el bienestar del infante en cada etapa de su desarrollo.
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