El licenciado del Ejército Jhon Berrú Rivadeneira, uno de los 21 detenidos de la organización criminal 'Los Guardianes de La Pampa', reveló a las autoridades que sus oponentes de 'Los Malditos del Oro' lanzaron un ataque con explosivos desde drones. El hecho ocurrió en el marco del conflicto a muerte que ambas bandas mantienen por el control de la zona de minería ilegal aurífera en la provincia de Tambopata, Madre de Dios.

Berrú, reclutado por la mafia para brindar seguridad a los mineros ilegales, fue capturado el 6 de julio de este año durante un operativo ejecutado por un equipo especial de inteligencia de la Dirección de Investigación de Medio Ambiente de la PNP, en coordinación con la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Lima. El exmilitar declaró que fue contratado por Edison Fernández Pérez, conocido como 'Chilli', cabecilla de 'Los Guardianes de La Pampa', quien logró burlar el cerco policial y huir.

Ante la sorprendente revelación sobre el uso de vehículos aéreos no tripulados de uso civil acondicionados con explosivos, las autoridades pidieron al detenido más detalles sobre esos aparatos voladores empleados como armas letales. Fuentes policiales que participaron en las recientes operaciones contra las organizaciones criminales de La Pampa informaron a La República que desconocían que los delincuentes utilizaban esta nueva tecnología para sus actividades ilícitas a gran escala.

De esta manera, las mafias del oro en Madre de Dios han comenzado a emplear drones kamikazes, tal como lo hacen los cárteles mexicanos de la droga y los grupos disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El testimonio del exmilitar sobreviviente, quien declaró acompañado de su abogado, confirma la presencia de estos artefactos en la zona.

El licenciado del Ejército Jhon Berrú Rivadeneira fue uno de la veintena de detenidos de “Los Guardianes de La Pampa”, en Madre de Dios.

El licenciado Jhon Berrú, nacido el 24 de julio de 2005 en el distrito de Moyobamba, San Martín, aceptó la oferta porque en ese momento no tenía trabajo. “Como tengo licencia para portar armas, acepté la propuesta, porque en esos momentos estaba sin trabajo. Contaba con un rifle semiautomático AM-15 (de la compañía estadounidense Anderson Manufacturing) y otra Kral (de origen turco), además de una pistola de 9 milímetros marca Canik (de fabricación turca). Todas con licencias”, precisó.

La propuesta llegó mediante una llamada telefónica. “Hace un mes, un compañero que no recuerdo su nombre, pero a quien conocíamos como ‘Rico’, me llamó a mi teléfono celular y me dijo que había un trabajo de seguridad en Masuko (Madre de Dios). En esa oportunidad, ‘Rico’ me indicó que se trataba de una empresa que requería de vigilantes con experiencia, en especial licenciados de las Fuerzas Armadas”, relató Berrú. Le ofrecieron un pago de 3 mil soles quincenales por sus servicios como seguridad y un bono de 3,500 soles por el alquiler de sus armas.

Al llegar a La Pampa, el panorama fue distinto al esperado: encontró una guerra entre organizaciones criminales y nunca imaginó que la banda rival usaba drones con explosivos que lanzaban a quienes se les acercaban. “Una persona de tez morena con voz de mando se presentó y nos designó un puesto de vigilancia. Una de las consignas era que ninguna persona desconocida podía ingresar. No advirtió de la existencia de una banda criminal (Los Malditos del Oro) liderada por ‘Brayan’ (Eneyzer Fernández Díaz) y que tuviéramos cuidado. Nos explicaron que ese tal ‘Brayan’ era nuestro enemigo y que, si ellos se acercaban a la zona vigilada por nosotros, tendríamos que responder con disparos, porque estaban en juego nuestras vidas. El grupo estaba al mando de un sujeto llamado ‘Mexicano’”, manifestó Berrú.

La banda rival, “Los Malditos del Oro”, está liderada por ‘Brayan’ (Eneyzer Fernández Díaz), mientras que el grupo que contrató a Berrú, “Los Guardianes de la Pampa”, tiene como cabecilla a Edison Fernández Pérez, conocido como “Chilli”, quien se encuentra prófugo.

El ataque ocurrió el 19 de junio de este año, según el relato del licenciado Jhon Berrú, exmilitar que estuvo en la base cuando los drones aparecieron. “Cuando estábamos todos reunidos descansando en la base, más o menos como 20 personas, uno de los compañeros se percató que unos drones estaban volando cerca de la casa en la que estábamos. Cuando de pronto empezaron a lanzar explosivos con dirección a nosotros”, expresó. Los artefactos “detonaron en diferentes puntos de la casa. En esos momentos tratábamos de cubrirnos, pero fuimos emboscados con ráfagas de metralletas”, recordó.

La identidad de los atacantes no fue difícil de reconocer. “Era la gente ‘Brayan’ con más de 30 sujetos que estaban alineados en tres grupos con sus respectivos vigías. Lo que llamaba la atención es que la mayoría de ellos estaban con chalecos de la Policía Nacional y de la Dinoes (Dirección Nacional de Operaciones Especiales)”, detalló Berrú, quien también describió la duración del enfrentamiento: “El enfrentamiento se inició desde las 6 de la mañana hasta las 3 de la tarde. Los enemigos tenían armamento de potencia y disparaban en ráfaga. Estaban bien equipados. Ante el avance del enemigo, yo y mis compañeros logramos escapar en medio de las explosiones y balas hacia el monte y recién al día siguiente salimos del monte y regresamos a la base”, señaló.

El uso de drones de uso civil con explosivos improvisados no es un fenómeno nuevo en la región. En Colombia, en 2018 se produjo un ataque con drones provistos de explosivos lanzados por la banda terrorista Ejército de Liberación Nacional (ELN), práctica que se ha extendido a las organizaciones del narcotráfico. En unos casos lanzan los artefactos explosivos o granadas, o son dirigidos para impactar hacia los blancos elegidos para que funcionen como kamikazes (los aviadores suicidas japoneses de la Segunda Guerra Mundial). En otros países como Ecuador, las organizaciones criminales han usado los drones para vigilar presencia y el desplazamiento de las fuerzas del orden.

“brayan”. Eynezer Fernández Diaz, mandamás de la banda criminal “Los Malditos del Oro”.

“brayan”. Eynezer Fernández Diaz, mandamás de la banda criminal “Los Malditos del Oro”.

Cazados. Armamento pesado incautado a “Los Guardianes de La Pampa”.

La comprobación de que las organizaciones criminales han incorporado el uso de drones con material explosivo representa un desafío mayor para las fuentes policiales en el combate a la minería ilegal a gran escala. No se trata de un fenómeno aislado: en México, cárteles como el de Jalisco Nueva Generación han protagonizado oleadas de ataques con estos artefactos cargados con explosivos y granadas, tanto contra organizaciones rivales como contra las fuerzas de seguridad. En el conflicto entre la Federación Rusa y Ucrania, ambas partes también han recurrido a los drones para bombardear objetivos estratégicos e incluso eliminar a blancos de alto perfil.

En cuanto a las remuneraciones en La Pampa, Jhon Berrú Rivadeneira declaró que el pago mensual que le prometieron —y cumplieron— fue de S/3,000 al mes, pero por el alquiler de sus armas recibía otros S/3,500. Es decir, S/6,500 mensuales en total. Le pidieron una cuenta bancaria y, tal como se comprometieron, recibió los pagos puntualmente, igual que sus otros compañeros. La mayoría de los reclutados eran licenciados de los institutos castrenses que contaban con su propio armamento y prestaban seguridad a los mineros ilegales.

guarida. Vivienda en la Carretera Interoceánica donde fue detenido Jhon Berrú.

guarida. Vivienda en la Carretera Interoceánica donde fue detenido Jhon Berrú.

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