Durante su estancia en París, Jaime Bayly vivió horas de angustia que lo llevaron a las lágrimas. El escritor peruano recibió una llamada con una mala noticia que lo devastó, aunque la situación finalmente se resolvió y devolvió la calma a su familia.
En su más reciente video de YouTube, el autor contó que su gata Lola se había extraviado mientras estaba al cuidado de su asistente, quien la llevó a su casa porque en el departamento del escritor debían fumigar. “Nos dieron la mala noticia. La vida es así, ¿no? todo está bien hasta que de pronto entra una llamada o cae un mensaje de texto y todo está mal. Habíamos ido a cenar a un restaurante cerca de la Torre Eiffel, volvíamos al hotel y le reportan a mi mujer, que sabe lidiar con el sufrimiento mejor que yo, que nuestra gata Lola se había perdido”, relató.
Ante el dolor, Bayly y su esposa Silvia Núñez pidieron ayuda externa para hallar a su mascota. Poco después confirmaron que la felina había aparecido. “Fue tremendo para nosotros, porque yo pensé que si no encontraban a la gata, entonces se había escapado. Yo ya la di por perdida, por muerta. Yo estaba desolado porque de los dos gatitos, Lola es más cercana a mí (...) Yo no podía grabar el video porque estaba llorando (...) Al rato ocurrió el milagro. Tal como Silvia me dijo, la gata se metió a un hueco”, detalló el también periodista, visiblemente emocionado por el reencuentro con su felina.
“Han sido momentos de angustia, de dolor, de sufrimiento, de rabia, de impotencia, todo junto”, finalizó Jaime Bayly al referirse a la desaparición temporal de su gata Lola. El escritor peruano, que vive en París, contó que la angustia lo invadió cuando recibió la noticia del extravío de su mascota y hasta lloró pensando en lo peor. “La vida se te derrumba, se te deshace. La precaria felicidad que habías construido se quiebra y terminas en ruinas, en escombros. Así estábamos aquí en la suite hasta que nos dijeron que había aparecido (...)”, relató.
Tras confirmar el hallazgo de su gata, Bayly hizo una reflexión sobre la fragilidad de la vida. “Hoy tuvimos momentos placenteros, momentos de felicidad, pero todo se va al c*** con una llamada. Recordé cuando me llamaron contando que mi hermana había muerto montando su bicicleta en Máncora. Todo está bien hasta que te dicen que ha sucedido una desgracia”, sentenció. El escritor comparó la pérdida de su mascota con el fallecimiento de su hermana para ilustrar cómo una sola llamada puede derrumbar la felicidad construida.
Por último, afirmó que nunca más dejarán sola a su gata Lola. Afortunadamente, lograron encontrar a su mascota y se reencontrarán pronto cuando vuelva a su casa de París.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta